Puya ukumari: descubren en el Manu nueva planta andina

Puya ukumari: descubren en el Manu nueva planta andina

21 Oct 2026
Redacción RS
Redacción RS
Compartir:

La especie Puya ukumari puede alcanzar dos metros de altura y destaca por sus flores de azul tan oscuro que parecen negras. Investigadores de Conservación Amazónica la identificaron en Cusco, dentro del Parque Nacional del Manu y su zona de amortiguamiento.

Una nueva especie de planta amplía el conocimiento de la extraordinaria biodiversidad del sureste peruano. Se trata de Puya ukumari, una bromelia identificada por científicos en el interior del Parque Nacional del Manu y en su zona de amortiguamiento, en la región Cusco. El hallazgo fue comunicado el miércoles 21 de octubre de 2026 por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), que destacó la importancia de este descubrimiento para la investigación y conservación de los ecosistemas andinos.

La planta puede alcanzar hasta dos metros de altura y presenta una característica que la distingue visualmente: sus pétalos tienen un tono azul extremadamente oscuro, cercano al negro. Su nombre científico hace referencia al oso andino, conocido en quechua como ukumari, y refleja la relación ecológica que motivó a los investigadores a estudiar con mayor detalle esta especie vegetal.

El descubrimiento fue realizado por especialistas de la organización no gubernamental Conservación Amazónica (ACCA), dedicada a la investigación y conservación de la biodiversidad amazónica y andina. La identificación formal de la bromelia representa un nuevo aporte al conocimiento de la flora peruana y demuestra que incluso en regiones estudiadas durante décadas todavía existen especies que requieren ser documentadas científicamente.

Más allá de su apariencia, Puya ukumari ofrece una oportunidad para comprender mejor las relaciones entre plantas y animales silvestres en los bosques montanos. Su identificación también refuerza la importancia de conservar los hábitats donde se desarrolla, pues conocer la distribución de una especie constituye un primer paso para evaluar sus necesidades de protección.

Dónde crece la bromelia y qué características tiene

La nueva especie de planta del Manu habita en los valles de Kosñipata y Mapacho, en Cusco, a una altitud de entre 2.300 y 3.300 metros sobre el nivel del mar. Los investigadores han documentado su presencia en cinco localidades: el Parque Nacional del Manu y su zona de amortiguamiento, la Estación Biológica del Manu, el Área de Conservación Privada Wayqecha, Pillahuata, el sector de Sunchubamba y Acobamba.

PUEDES VER: Neea myrciifolia: descubren nueva especie de árbol en Perú

Su distribución en ambientes de montaña permite ampliar la información disponible sobre las bromelias de los Andes del sureste peruano. Estas plantas forman parte de una familia botánica diversa, presente en ecosistemas tropicales y montañosos, con especies que han desarrollado distintas adaptaciones para sobrevivir en condiciones ambientales específicas.

El color de las flores es uno de los rasgos más llamativos de Puya ukumari. Su tonalidad azul casi negra facilita distinguirla de otras plantas, aunque la descripción de una especie nueva exige mucho más que observar su apariencia: los especialistas deben documentar sus características botánicas y compararlas con las de especies conocidas para sustentar su clasificación.

La identificación también permite precisar dónde se encuentra la planta y qué ambientes necesita para desarrollarse. Esta información resulta relevante para establecer futuras investigaciones sobre su distribución, sus interacciones ecológicas y las condiciones que podrían amenazar su permanencia en los ecosistemas andinos.

El oso andino inspiró el nombre de la nueva especie

El nombre Puya ukumari está vinculado al oso andino (Tremarctos ornatus), el único oso nativo de Sudamérica. La denominación en quechua significa “oso” y alude a la relación ecológica entre este mamífero y las bromelias.

Antony Yuca, especialista en botánica y restauración de Conservación Amazónica y autor principal de la investigación, explicó que las observaciones sobre la alimentación de estos mamíferos ayudaron a orientar nuevas búsquedas de la planta en el campo. Es decir, el conocimiento de los hábitos de la fauna contribuyó a que los investigadores ampliaran sus observaciones botánicas.

El oso andino cumple una función importante en los ecosistemas donde vive, pues participa en procesos ecológicos relacionados con la dispersión de semillas y el mantenimiento de la vegetación. Su relación con las bromelias constituye un ejemplo de cómo diferentes organismos pueden estar conectados dentro de un mismo hábitat.

La elección del nombre también destaca el valor de estudiar las relaciones entre especies, en lugar de analizar cada organismo de manera aislada. Entender esas conexiones puede aportar información útil para diseñar medidas de conservación que protejan no solo una planta o un animal, sino también el ecosistema que comparten.

De las primeras observaciones al hallazgo científico

El proceso de investigación de Puya ukumari comenzó con observaciones de campo realizadas en 2022. Posteriormente, en agosto de 2025, los investigadores registraron en la comunidad de Sunchubamba un ejemplar con flores que permitió avanzar en la descripción formal de la especie.

Este proceso ilustra una característica fundamental de la botánica: observar una planta no significa necesariamente que su identidad ya esté establecida. Para reconocer una especie como nueva para la ciencia, los especialistas deben reunir evidencia suficiente, estudiar sus rasgos y contrastarlos con los registros botánicos existentes.

PUEDES VER: Yanachaga Chemillén: descubren nueva especie de orquídea

Las expediciones y el seguimiento de las plantas en sus hábitats naturales permiten reunir muestras y registrar características que no siempre pueden apreciarse en fotografías. Asimismo, documentar las localidades donde crece una especie ayuda a comprender si su distribución es amplia o restringida y qué investigaciones adicionales se necesitan.

En este caso, el hallazgo fue comunicado por el Sernanp, organismo adscrito al Ministerio del Ambiente que administra las áreas naturales protegidas del país. La participación de investigadores especializados y la existencia de espacios protegidos resultan fundamentales para facilitar estudios que contribuyan al conocimiento de la flora nacional.

El Parque Nacional del Manu, refugio de biodiversidad

El descubrimiento confirma el valor del Parque Nacional del Manu como escenario de investigación científica. Ubicado entre Cusco y Madre de Dios, este territorio protege ecosistemas que abarcan distintos pisos altitudinales y albergan una amplia diversidad de plantas y animales.

Los antecedentes científicos respaldan esa importancia. En junio de 2026, el Sernanp informó sobre el descubrimiento de un nuevo género y nueve especies de escarabajos longicornios en la Reserva de Biosfera del Manu. La investigación también reportó 21 especies registradas por primera vez en el Perú y 78 nuevos registros departamentales en cinco regiones.

Estos resultados evidencian que la exploración científica todavía puede revelar organismos desconocidos o ampliar el conocimiento sobre su distribución. También muestran la necesidad de mantener los esfuerzos de investigación, vigilancia y conservación en los espacios naturales protegidos.

La identificación de Puya ukumari constituye, así, un nuevo paso para conocer la flora del sureste peruano. El reto será profundizar los estudios sobre su ecología y distribución, mientras se preservan los ambientes que permiten su supervivencia y la de las numerosas especies que comparten las montañas del Manu.


Notas Recomendadas