Amazonía: el Estado frena la creación de reservas indígenas y deja desprotegidos a los pueblos en aislamiento
Desde Loreto hasta Madre de Dios, decisiones consecutivas en la Comisión Multisectorial de la Ley PIACI desestiman evidencias científicas, dilatan acuerdos históricos y abren paso a concesiones madereras y actividades extractivas, desatando la indignación del movimiento indígena y la sociedad civil.
El marco institucional que el Estado peruano implementó para asegurar la supervivencia de los Pueblos Indígenas en Situación de Aislamiento y en Contacto Inicial (PIACI) enfrenta un retroceso sin precedentes. A través de votaciones en bloque, maniobras administrativas y una parálisis que ya supera la década, diversas entidades del Gobierno Central y de los gobiernos subnacionales vienen frenando sistemáticamente la creación y ampliación de reservas territoriales intangibles. La situación, denunciada en los últimos días por la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD) y el Instituto del Bien Común (IBC), abarca escenarios críticos tanto en el norte como en el sur de la Amazonía peruana.
El bloqueo a Atacuari y Yavarí Mirím en Loreto
El más reciente golpe normativo tuvo lugar en la 43.ª sesión de la Comisión Multisectorial de la Ley N.° 28736, donde se sometió a debate el Estudio Previo de Reconocimiento (EPR) de la solicitud para la Reserva Indígena Atacuari, en el departamento de Loreto. El expediente técnico fue desestimado por una mayoría de ocho votos en contra emitidos por los ministerios del Ambiente (Minam), Energía y Minas (Minem), Desarrollo Agrario y Riego (Midagri-Serfor), Interior, Defensa, el Gobierno Regional de Loreto y las municipalidades provinciales de Mariscal Ramón Castilla y Putumayo. En contraste, solo siete votos respaldaron la protección: AIDESEP, Conap, las universidades San Marcos y Católica, y los sectores de Cultura, Educación y Salud.
El voto en contra del Minam representó un quiebre histórico, al tratarse de la primera vez que la cartera ambiental se pronuncia formalmente en contra de un estudio previo de reconocimiento para resguardar a los PIACI. Para las organizaciones indígenas, este desenlace confirma un patrón que ya se había manifestado en septiembre de 2025, cuando la misma comisión bloqueó la categorización de la Reserva Indígena Yavarí Mirím —un área de 1,16 millones de hectáreas con cinco pueblos formalmente reconocidos—, sesión en la que el Minam optó por ausentarse.
En diálogo con Radio La Voz de la Selva de Iquitos, Miguel Macedo, especialista del IBC, alertó que estas votaciones responden a una postura política que prioriza concesiones y proyectos viales en fronteras sobre la vida de los aislados. Macedo remarcó que las autoridades estatales rechazaron los expedientes sin siquiera revisar los informes técnicos de campo, que documentan avistamientos, malocas y registros satelitales. Asimismo, cuestionó que se exijan pruebas de contacto directo para validar su presencia, ignorando que la extrema vulnerabilidad inmunológica de estas personas convierte cualquier interacción forzada en una amenaza biológica letal.
La dilatación en Madre de Dios y la amenaza sobre los Mashco Piro
La crisis se extiende con igual gravedad hacia el sureste amazónico. Durante esa misma 43.ª sesión multisectorial, FENAMAD denunció que sectores gubernamentales introdujeron fuera de agenda una moción para someter a actualización técnica el Estudio Adicional de Categorización (EAC) de la Reserva Territorial Madre de Dios, hábitat del pueblo nómade Mashco Piro, considerado uno de los grupos en aislamiento voluntario más numerosos del mundo.
La dirigencia indígena recordó que dicho estudio fue aprobado por mayoría en 2016 con nueve votos a favor para categorizar la reserva y ampliar sus límites sin concesiones forestales. Sin embargo, tras diez años de dilaciones, el Ministerio de Cultura no ha concretado la firma del decreto supremo definitivo. Por el contrario, la entidad ha planteado categorizar el área "con carga", permitiendo que las madereras continúen operando hasta el término de sus contratos.
En entrevista con Inforegión, Eusebio Ríos Iviche, vicepresidente de FENAMAD, advirtió que la presencia de cuadrillas y maquinaria pesada en las cuencas de los ríos Tahuamanu y Las Piedras (cerca de Monte Salvado) ya ha generado persecuciones con armas de fuego, personas heridas y fallecidas de ambos lados. Ríos Iviche, de origen Harakbut, trazó un paralelismo con el contacto forzado que vivió su propio pueblo a mediados del siglo XX, cuando epidemias de gripe redujeron su población de más de 7.000 personas a una fracción mínima. "Condicionarlos al contacto o meterles motosierras y escopetas es condenarlos a desaparecer", afirmó.
El doble discurso climático y la vía judicial internacional
El accionar estatal desnuda una contradicción frontal con los compromisos internacionales del país. Mientras entidades como Minam, Serfor, Midagri y los gobiernos regionales captan millones de dólares en cooperación internacional —a través de la Declaración Conjunta de Intención (DCI), el banco alemán KfW o el Banco Mundial— bajo la premisa de proteger los bosques primarios para mitigar el cambio climático, en la práctica desmontan los mecanismos legales que garantizan la intangibilidad de esos territorios. Irónicamente, el propio estudio de Atacuari fue financiado mediante la Fase II de la DCI antes de ser vetado por los mismos ministerios beneficiarios.
Frente a este escenario, AIDESEP ha demandado formalmente a los cooperantes internacionales congelar las transferencias climáticas dirigidas a los sectores involucrados hasta que garanticen los derechos de los pueblos en aislamiento.
En paralelo, FENAMAD y EarthRights International han llevado el caso de los Mashco Piro ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos tras celebrarse audiencias en Uruguay, donde desmintieron que el Estado cuente con puestos de control efectivos en la zona y sumarán las actas de la última sesión multisectorial como prueba del incumplimiento estatal del principio de no regresión y la defensa de la vida en la Amazonía.






