Madre de Dios: Estudio científico revela que el mercurio daña cultivos amazónicos
Investigación de la Universidad de Maryland y CINCIA comprobó afectaciones severas en ají dulce, uncucha y sachaculantro desde los 2 mg/kg de suelo, una cifra tres veces menor al Estándar de Calidad Ambiental (ECA) nacional fijado en 6,6 mg/kg.
La normativa ambiental vigente en el Perú podría estar subestimando el impacto real de la contaminación minera sobre la agricultura amazónica. Una investigación desarrollada por la Dra. María Rodríguez, de la Universidad de Maryland (EE. UU.), en alianza con el Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA), demostró que la presencia de mercurio en el suelo daña la supervivencia, el desarrollo y la salud de plantas agrícolas nativas aun cuando los niveles se encuentran muy por debajo del límite legal permitido por el Estado.
El informe, titulado Impactos de la exposición al mercurio en tres plantas amazónicas de consumo, analizó por primera vez el comportamiento ecotoxicológico en tres especies de consumo tradicional y comercial en la selva: ají dulce, uncucha y sachaculantro. Los ensayos, desarrollados en un vivero experimental de Madre de Dios, identificaron efectos adversos a partir de concentraciones de apenas 2 mg/kg de suelo.
Esta cifra contrasta frontalmente con el Estándar de Calidad Ambiental (ECA) para suelo agrícola en el Perú, establecido formalmente en 6,6 mg/kg. Es decir, con un tercio del umbral tolerado oficialmente, la toxicidad del metal pesado ya genera estragos biológicos en la vegetación.
Amarillamiento, pérdida de peso y muerte celular
Los experimentos mostraron que las plantas expuestas a rangos de mercurio entre 2 y 8 mg/kg presentaron anomalías fisiológicas evidentes, tales como amarillamiento pronunciado (clorosis), necrosis o muerte prematura de hojas y una alteración directa en sus patrones de crecimiento.
A concentraciones más elevadas del metal, tanto el ají dulce como la uncucha sufrieron una reducción significativa de peso vegetal. Asimismo, el estudio reportó índices de mortalidad en las tres especies evaluadas, confirmando la vulnerabilidad del sachaculantro frente a la absorción del contaminante.
El hallazgo tiene especial repercusión en Madre de Dios, epicentro de la minería ilegal y aurífera aluvial del país. En este territorio, el mercurio vertido o volatilizado por las operaciones extractivas no permanece confinado en los lechos fluviales: asciende a la atmósfera, viaja por corrientes de aire y se precipita sobre los campos de cultivo a través de las lluvias y el polvo sedimentado. Una vez depositado en el terreno, el metal es captado por los sistemas radiculares, comprometiendo no solo el rendimiento de las cosechas, sino la seguridad y soberanía alimentaria de las poblaciones locales.
La urgencia de repensar los ECA agrícolas
Frente a la evidencia, los especialistas plantean la necesidad de que las autoridades del Ministerio del Ambiente (Minam) y del sector agrario revisen y actualicen los Estándares de Calidad Ambiental para suelos, adaptándolos a las particularidades edáficas y climatológicas de la cuenca amazónica. Los estándares actuales, diseñados bajo parámetros estandarizados o foráneos, no consideran la sensibilidad ecofisiológica de las especies locales ni la dinámica de humedad y temperatura extrema que acelera la toxicidad en el trópico.
El estudio, difundido con el respaldo del Observatorio de Minería Ilegal (OMI) —plataforma de articulación civil y académica dedicada al monitoreo de economías ilícitas—, subraya la urgencia de ampliar las pruebas toxicológicas hacia condiciones naturales de campo y establecer redes de monitoreo continuo en los valles agrícolas de Madre de Dios para evitar que la contaminación invisible del mercurio arrase con la agrobiodiversidad de la región.






