Perú presidirá la CODIA en 2027 y liderará agenda hídrica regional

Perú presidirá la CODIA en 2027 y liderará agenda hídrica regional

16 Oct 2026
Redacción RS
Redacción RS
Compartir:

El Perú asumirá la presidencia pro tempore de la CODIA en 2027, tras ser elegido durante una conferencia en España. La Autoridad Nacional del Agua impulsará la cooperación entre 22 países para fortalecer la seguridad hídrica, la planificación de cuencas y la respuesta al cambio climático.

El Perú asumirá en 2027 la presidencia pro tempore de la Conferencia de Direcciones y Autoridades Iberoamericanas del Agua (CODIA), una red regional que reúne a las principales instituciones responsables de la gestión de los recursos hídricos de 22 países. La designación permitirá al país encabezar las prioridades de cooperación técnica y coordinación institucional en materia de agua, en un contexto marcado por los efectos del cambio climático, las sequías y las inundaciones.

La elección se oficializó durante la XXVII Conferencia de la CODIA, realizada del 14 al 16 de octubre de 2026 en España. Según informó la Agencia Andina, el Perú retomará el liderazgo de este espacio de cooperación hídrica después de nueve años, con el propósito de fortalecer el intercambio de conocimientos y promover soluciones conjuntas frente a los desafíos que comparten los países iberoamericanos.

La Autoridad Nacional del Agua (ANA), organismo adscrito al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), destacó que esta responsabilidad permitirá reforzar la articulación entre las instituciones participantes y avanzar hacia una gestión del agua más sostenible y resiliente.

Durante el periodo de presidencia, previsto para 2027, el país buscará impulsar acciones relacionadas con la seguridad hídrica, la planificación hidrológica y la gestión de riesgos asociados a fenómenos hidrometeorológicos extremos.

¿Qué es la CODIA y qué países la integran?

La CODIA es un espacio de cooperación técnica y diálogo entre las autoridades responsables del agua en Iberoamérica. Su creación se acordó en 2001, durante el I Foro Iberoamericano de Ministros de Medio Ambiente, con el objetivo de establecer una red que contribuyera a coordinar políticas públicas y desarrollar iniciativas conjuntas sobre los recursos hídricos.

PUEDES VER: Fortalecen la gestión del agua en procesos de la agricultura

La organización reúne a 22 países: Andorra, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Su trabajo comprende el intercambio de experiencias, la cooperación técnica y el fortalecimiento de las capacidades de las instituciones encargadas de administrar el agua.

La red también funciona como instrumento técnico de apoyo a la Conferencia Iberoamericana, mediante propuestas de cooperación que pueden orientar las decisiones de los gobiernos. Entre sus líneas de trabajo figuran la formación especializada, el análisis de políticas públicas y el desarrollo de herramientas para mejorar la gestión de los recursos hídricos.

Para el Perú, asumir la presidencia representa una oportunidad para compartir experiencias nacionales, promover el diálogo regional y contribuir a que los acuerdos de cooperación se traduzcan en medidas concretas para proteger las fuentes de agua y mejorar su aprovechamiento.

Seguridad hídrica y cambio climático, prioridades para 2027

Entre los objetivos anunciados por la ANA destaca el fortalecimiento de la seguridad hídrica, entendida como la capacidad de garantizar agua suficiente y de calidad para la población, las actividades productivas y los ecosistemas, incluso ante situaciones de escasez o eventos extremos.

La institución también promoverá el intercambio de conocimientos y la formación especializada, con énfasis en la planificación hidrológica y la preparación frente a riesgos relacionados con lluvias intensas, inundaciones y sequías.

Estas prioridades coinciden con las líneas de trabajo que desarrolla la CODIA. Su Programa de Formación Iberoamericano contempla tres grandes ámbitos: seguridad hídrica y eventos extremos; planificación y gestión integrada de los recursos hídricos; y abastecimiento y saneamiento. El programa busca fortalecer las capacidades técnicas de las instituciones de los países miembros.

La cooperación resulta especialmente importante porque los impactos de la variabilidad climática no respetan fronteras administrativas. La alteración de los regímenes de lluvia, la presión sobre las fuentes de agua y la ocurrencia de fenómenos extremos pueden afectar el abastecimiento humano, la agricultura, la generación de energía y la conservación de los ecosistemas.

En ese escenario, la presidencia peruana tendrá el desafío de promover una agenda que conecte el conocimiento científico con la planificación pública y la preparación de las instituciones ante emergencias.

Gestión por cuencas y cooperación técnica regional

Durante la conferencia realizada en España, la ANA participó en el Seminario de Alto Nivel sobre Gestión Integrada de los Recursos Hídricos con Visión de Cuenca Hidrográfica, desarrollado en Zaragoza. Asimismo, intervino en la III Reunión Conjunta CIMHET-CODIA sobre Gestión Integrada de Riesgos Hidrometeorológicos, celebrada en Madrid.

La gestión por cuencas permite considerar de manera conjunta las fuentes de agua, los ecosistemas, las actividades humanas y las necesidades de las poblaciones vinculadas a un mismo sistema hídrico. Este enfoque favorece la coordinación entre sectores y territorios, en lugar de abordar los problemas de manera aislada.

PUEDES VER: Impulsan reforestación para asegurar agua y restaurar ecosistemas

En el caso peruano, su importancia radica en la diversidad geográfica del país y en las diferencias de disponibilidad de agua entre regiones. Por ello, la planificación debe considerar las particularidades de cada cuenca, las necesidades de los usuarios y la protección de los ecosistemas que contribuyen a regular el recurso.

La cooperación iberoamericana puede facilitar el intercambio de experiencias sobre monitoreo hidrológico, planificación, prevención de desastres y tratamiento de aguas residuales. También puede ayudar a identificar prácticas que los países adapten a sus propias condiciones institucionales y ambientales.

El reto de convertir el liderazgo en resultados concretos

La ANA señaló que el objetivo de la presidencia será fortalecer la cooperación entre los países miembros y contribuir a una gestión del agua más resiliente y sostenible. La institución expresó, además, su aspiración de dejar una organización con capacidades institucionales reforzadas para enfrentar los impactos del cambio climático.

Para alcanzar esos objetivos, será fundamental definir prioridades de trabajo, dar seguimiento a los acuerdos y promover la participación de las entidades responsables de la gestión hídrica. La continuidad de los programas de formación y la cooperación técnica también serán importantes para que los conocimientos compartidos se conviertan en mejoras institucionales.

El desafío no se limita a la coordinación entre gobiernos. Una gestión hídrica efectiva requiere articular a las autoridades, los sectores productivos y las comunidades, así como incorporar criterios de sostenibilidad en las decisiones sobre el uso y la conservación del agua.

Con la presidencia de la CODIA en 2027, el Perú tendrá la oportunidad de fortalecer su presencia en la agenda hídrica iberoamericana y contribuir a la búsqueda de soluciones frente a problemas compartidos. El resultado dependerá de la capacidad de transformar el diálogo regional en cooperación sostenida, planificación y acciones verificables que mejoren la seguridad hídrica de los países participantes.

Con la presidencia de la CODIA en 2027, el Perú buscará convertir ese liderazgo en resultados concretos para la región. Revisa también este informe sobre gestión del agua y conoce qué avances pueden reforzar la seguridad hídrica y la planificación de cuencas en el país.

Temas:

Noticias

Notas Recomendadas