MINEM promueve ahorro de energía en colegios: ¿Qué medidas impulsa?
El Ministerio de Energía y Minas busca fortalecer la cultura de eficiencia energética entre escolares de Lima y Callao. Conoce qué acciones promueve, cómo participaron 27 instituciones educativas y por qué el ahorro de electricidad es clave para las familias y el ambiente.
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) impulsa la formación de una cultura de ahorro y uso eficiente de la energía en las instituciones educativas, con el propósito de promover hábitos responsables entre los estudiantes y extenderlos a sus hogares y comunidades.
La iniciativa fue destacada por el viceministro de Electricidad, Luis Santillán, durante las actividades conmemorativas por el Día Nacional del Ahorro de Energía, celebrado el 21 de octubre.
En ese contexto, el funcionario resaltó la importancia de incorporar la educación energética desde la infancia y señaló que el aprovechamiento responsable de los recursos no solo permite reducir gastos, sino que también contribuye al desarrollo sostenible del país.
"Hablar de eficiencia energética no es hablar solamente de ahorro; es hablar de desarrollo, responsabilidad y futuro", expresó Santillán ante decenas de estudiantes de diversas instituciones educativas.
Como parte de las actividades, el MINEM, a través de la Dirección General de Eficiencia Energética (DGEE), organizó el concurso Buenas Prácticas para el Uso Eficiente y Responsable de la Energía, que permitió seleccionar a 27 instituciones educativas ganadoras de los niveles inicial, primaria y secundaria.
Los colegios que alcanzaron el primer lugar en sus respectivas categorías serán reconocidos oficialmente durante una ceremonia de premiación prevista para noviembre.
PUEDES VER: Instituciones educativas incluyen educación ambiental en planes de trabajo
¿Qué acciones promueve el MINEM para ahorrar energía?
Durante su intervención, el viceministro recordó que el uso eficiente de la electricidad comienza con decisiones cotidianas que pueden parecer pequeñas, pero que, cuando se multiplican entre miles de hogares, contribuyen a evitar el desperdicio energético.
Entre las principales recomendaciones dirigidas a los escolares figuran apagar las luces cuando no sean necesarias, aprovechar la iluminación natural durante el día y desconectar los equipos eléctricos que no se estén utilizando.
Estas prácticas permiten reducir el consumo innecesario de electricidad y contribuyen a un uso más responsable de los recursos energéticos.
La promoción de estos hábitos también busca que los estudiantes comprendan que el ahorro no depende exclusivamente de las autoridades o de las empresas proveedoras de energía, sino que requiere la participación activa de los ciudadanos.
En ese sentido, el MINEM plantea que los escolares se conviertan en agentes de cambio, capaces de compartir los conocimientos adquiridos en las aulas con sus familias y comunidades.
La finalidad es que las recomendaciones no se limiten a una actividad escolar, sino que formen parte de las decisiones diarias relacionadas con el consumo eléctrico.
Día Nacional del Ahorro de Energía: ¿dónde se realizaron las actividades?
La jornada conmemorativa fue organizada por el MINEM en coordinación con las siete Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) de Lima Metropolitana y la UGEL Ventanilla.
Las actividades se desarrollaron simultáneamente en ocho puntos de Lima y Callao, con la participación de estudiantes de diferentes instituciones educativas.
El evento principal tuvo lugar en la explanada de la Municipalidad de Villa María del Triunfo, donde Santillán destacó la importancia de involucrar a la comunidad educativa en la construcción de una cultura de consumo responsable de energía.
La intervención del sector también contó con la participación del director general de Eficiencia Energética, Jhonwert Retamozo.
La coordinación con las autoridades educativas permitió reunir a escolares de distintos niveles y reforzar el mensaje de que el cuidado de los recursos energéticos debe comenzar desde las primeras etapas de formación.
El concurso y las actividades de sensibilización forman parte de esta estrategia para promover el compromiso de los estudiantes, docentes y familias.
¿Por qué es importante enseñar eficiencia energética en los colegios?
La educación energética permite que los estudiantes comprendan cómo sus decisiones influyen en el consumo de electricidad y en el aprovechamiento de los recursos naturales.
Además, contribuye a que las nuevas generaciones desarrollen una mayor conciencia sobre la relación entre energía, economía familiar y protección ambiental.
La iniciativa se relaciona con la Ley N.° 27345, Ley de Promoción del Uso Eficiente de la Energía, que establece como prioridad nacional el uso racional de la energía.
Esta norma busca contribuir a la sostenibilidad del suministro energético, proteger a los consumidores, reducir el impacto ambiental y mejorar la competitividad del país.
El MINEM también ha desarrollado otras iniciativas educativas para promover estos objetivos. En julio de 2025, por ejemplo, informó sobre el uso de módulos interactivos denominados Foco Gigante y Casa Comparadora, que permiten a los escolares conocer de manera práctica cómo se mide el consumo eléctrico y qué significan las etiquetas de eficiencia energética.
Según el ministerio, más de 1.000 estudiantes de los colegios San Agustín y Romeo Luna Victoria participaron en estas actividades.
A través de herramientas didácticas, los alumnos pueden identificar alternativas para consumir menos electricidad y comprender cómo sus decisiones pueden generar beneficios económicos y ambientales.
Ahorro de energía: el compromiso debe extenderse a las familias
El MINEM sostiene que la consolidación de una cultura de eficiencia energética requiere un compromiso compartido entre las instituciones educativas, las familias y la comunidad.
PUEDES VER: Grupo de 56,000 colegios impulsan transformación ambiental en Perú
Por ello, el mensaje dirigido a los estudiantes busca que las buenas prácticas aprendidas en el colegio se reproduzcan en sus hogares.
Apagar las luces innecesarias, desconectar equipos que no se utilizan y aprovechar la iluminación natural son acciones que pueden incorporarse a las rutinas familiares.
El objetivo es evitar el desperdicio de electricidad y fortalecer una conducta responsable frente al consumo de recursos.
Santillán remarcó que las políticas públicas destinadas a garantizar energía segura, confiable y sostenible deben complementarse con la participación ciudadana.
En esa línea, afirmó que la cultura de eficiencia energética empieza en la educación, se fortalece en la familia y se multiplica en la comunidad.
El reconocimiento a las 27 instituciones educativas ganadoras busca destacar el compromiso y la creatividad de los escolares, así como incentivar que más colegios incorporen iniciativas orientadas al ahorro energético.
La apuesta del sector es que estos esfuerzos contribuyan a formar ciudadanos conscientes de la importancia de utilizar responsablemente la energía y de proteger los recursos que sostienen el desarrollo del Perú.






