Vladimiro Huaroc: "Perú puede crecer sin dejar de proteger el ambiente"
El ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc, plantea compatibilizar inversión, empleo y crecimiento económico con la protección del patrimonio natural y una gestión ambiental más preventiva.
El Perú no debe plantear la protección ambiental y el desarrollo económico como objetivos incompatibles. Esa es una de las principales premisas expuestas por el ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc Portocarrero, quien sostuvo que el país puede impulsar inversiones, generar empleo y crecer económicamente mientras conserva sus ecosistemas y recursos naturales.
Durante una exposición sobre los lineamientos de su gestión, el titular del Ministerio del Ambiente (Minam) afirmó que el desafío consiste en lograr que ambos objetivos se sostengan mutuamente, mediante procesos técnicos, oportunos y predecibles que otorguen seguridad jurídica y favorezcan las inversiones responsables.
Huaroc plantea unir ambiente y desarrollo
La posición del ministro parte de una premisa: la protección del ambiente y el crecimiento económico deben avanzar de manera complementaria. Para ello, el Estado debe generar condiciones que permitan conservar el patrimonio natural sin convertir la gestión ambiental en un obstáculo para las actividades productivas.
Huaroc destacó la necesidad de fortalecer la capacidad estatal para prevenir, vigilar y responder ante los principales problemas ambientales del país. Entre ellos figuran la pérdida de ecosistemas, la contaminación, el cambio climático, el fenómeno El Niño y las actividades ilegales que afectan los recursos naturales.
El enfoque supone reforzar la planificación y la capacidad de anticipación de las instituciones públicas, especialmente en las regiones, donde las consecuencias de los problemas ambientales pueden afectar directamente la economía local, la agricultura, el acceso al agua y los medios de vida de las poblaciones.
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Inversión responsable como parte de la estrategia
El planteamiento del Minam también busca generar mejores condiciones para las inversiones responsables. Según los lineamientos presentados por Huaroc, la conservación del patrimonio natural debe coexistir con procedimientos técnicos y predecibles que permitan reducir la incertidumbre para quienes desarrollan proyectos económicos.
La propuesta adquiere especial relevancia en un país donde buena parte de las inversiones se relacionan con el aprovechamiento de recursos naturales. La experiencia del ministro en gobernanza territorial y prevención de conflictos sociales también forma parte de este enfoque. Huaroc cuenta con más de cuatro décadas de experiencia en gestión pública y organismos internacionales y anteriormente estuvo vinculado a procesos de diálogo relacionados con controversias por el aprovechamiento de recursos naturales.
La apuesta, en ese sentido, busca que las decisiones ambientales contribuyan a generar confianza entre Estado, empresas y comunidades, especialmente en territorios donde existen proyectos de inversión y ecosistemas vulnerables.
Minam reforzará su presencia en regiones
Uno de los primeros lineamientos anunciados por Huaroc es convertir al Minam en una institución con mayor presencia territorial y más cercana a la ciudadanía.
El ministro señaló que la gestión ambiental requiere un Estado más presente y preventivo. En esa línea, durante agosto sostuvo reuniones con autoridades de Loreto, Huánuco y Puno para abordar las prioridades ambientales de cada región. Entre los asuntos tratados estuvieron la minería ilegal, la conservación de ecosistemas estratégicos y la prevención frente a riesgos ambientales.
La estrategia responde a la diversidad de problemas que enfrenta el territorio peruano. Mientras en la Amazonía se requiere fortalecer el control de actividades ilegales y proteger fuentes de agua, en otras regiones cobran importancia la gestión de ecosistemas, la adaptación climática y la prevención de desastres.
Esta descentralización de la gestión ambiental pretende mejorar la coordinación entre el Gobierno Nacional y las autoridades regionales y locales.
Prevención ante El Niño y cambio climático
Otro componente prioritario es la preparación frente a eventos climáticos extremos. El fenómeno El Niño puede generar lluvias intensas, inundaciones, movimientos en masa y otros impactos que afectan infraestructura, actividades económicas y ecosistemas.
En este contexto, el Minam trabaja con organismos internacionales para fortalecer la resiliencia climática. Una agenda impulsada con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) contempla iniciativas relacionadas con sistemas de alerta temprana multipeligro, conservación de la biodiversidad, restauración de ecosistemas y medidas de adaptación dirigidas a poblaciones vulnerables.
La prevención se convierte así en un elemento central de la política ambiental. Anticipar los riesgos permitiría reducir los costos económicos y sociales derivados de fenómenos naturales y mejorar la capacidad de respuesta de las instituciones.
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Entre las prioridades también figura el fortalecimiento de la información científica para adoptar decisiones públicas con mayor sustento técnico.
Biodiversidad y crecimiento sostenible
La visión planteada por Huaroc coincide con el objetivo de avanzar hacia un desarrollo sostenible, en el que el crecimiento económico considere los límites y el valor estratégico de los ecosistemas.
El Perú posee una de las mayores diversidades biológicas del planeta, pero enfrenta presiones como la deforestación, la contaminación, la minería ilegal y los efectos del cambio climático. La protección de esa riqueza natural no solo tiene una dimensión ambiental: también puede generar oportunidades económicas mediante actividades sostenibles, restauración de ecosistemas y bioeconomía.
Precisamente, el Minam y la FAO han previsto evaluar iniciativas para medir el aporte de la bioeconomía al producto bruto interno (PBI) nacional, además de proyectos relacionados con biodiversidad y resiliencia climática.
El desafío para la gestión de Huaroc será convertir esta visión en políticas concretas y resultados verificables. La meta planteada es que ambiente y desarrollo dejen de verse como caminos opuestos y formen parte de una misma estrategia nacional.
En esa perspectiva, el crecimiento económico puede convertirse también en una oportunidad para mejorar la gestión de los recursos naturales, siempre que las inversiones incorporen criterios de sostenibilidad, prevención y responsabilidad ambiental.






