El Niño: IIAP usa drones y ADN ambiental en la selva alta
El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana aplica biotecnología, reforestación con drones y monitoreo ambiental en San Martín para reducir los impactos de lluvias intensas y sequías.
El impacto del Fenómeno El Niño no se limita a la costa y la sierra. En la selva alta, la alternancia entre lluvias intensas y periodos de sequía puede acelerar la erosión de los suelos, provocar deslizamientos, afectar cultivos y aumentar el riesgo de incendios forestales. Ante este escenario, el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) desarrolla en San Martín una estrategia que combina ciencia, tecnología y soluciones basadas en la naturaleza.
La intervención incorpora drones, bioinsumos, sistemas agroforestales, recuperación de fajas marginales y ADN ambiental (eDNA) para anticipar y reducir los riesgos que afectan a los ecosistemas y a las comunidades que dependen de ellos.
¿Cómo impacta El Niño en la selva alta?
La geografía de la selva alta hace que los efectos climáticos puedan adquirir características particulares. Según el especialista en Sistemas Agroforestales del IIAP, Héctor Guerra Arévalo, cuando los bosques han sido deforestados, la pérdida de raíces reduce la capacidad del suelo para mantenerse estable y las lluvias intensas pueden convertirse en deslizamientos.
El problema se agrava cuando los periodos secos afectan terrenos que ya presentan algún nivel de degradación. En ecosistemas como los bosques estacionalmente secos del Huallaga Central, la falta prolongada de agua puede incrementar la vulnerabilidad frente a incendios y afectar la capacidad productiva del territorio.
El escenario climático también exige fortalecer las acciones de prevención. El Cenepred ha elaborado para 2026 escenarios nacionales de riesgo frente a inundaciones y movimientos en masa asociados a lluvias intensas de El Niño, utilizando como referencia eventos históricos como los ocurridos en 1983, 1998, 2017 y 2023.
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Bioinsumos para proteger la agricultura familiar
Uno de los componentes de la estrategia del IIAP está dirigido a la agricultura familiar, particularmente vulnerable cuando las lluvias provocan el lavado de nutrientes del suelo o cuando las condiciones climáticas favorecen la aparición de plagas.
Para enfrentar estos problemas, los investigadores promueven biofertilizantes elaborados con microorganismos de montaña y hongos micorrízicos. A ello se suman controladores biológicos como Trichoderma y Beauveria bassiana, además de biocidas de origen vegetal empleados para proteger cultivos como el cacao.
La propuesta busca disminuir la dependencia de insumos convencionales y fortalecer la capacidad de los sistemas productivos para resistir condiciones ambientales adversas.
El IIAP también impulsa sistemas agroforestales, que combinan árboles y cultivos en un mismo espacio. Esta alternativa contribuye a mantener una mayor cobertura vegetal y puede mejorar la protección del suelo frente a la erosión.
A la estrategia se suma la producción de hongos comestibles, planteada como una alternativa económica para las familias cuando las condiciones climáticas afectan otras fuentes de ingresos.
Drones aceleran la restauración de bosques
La tecnología adquiere especial importancia en las zonas donde el daño ya se produjo. En áreas afectadas por incendios forestales, el IIAP utiliza drones para dispersar esferas que contienen semillas de especies nativas sobre las laderas degradadas.
El sistema permite intervenir lugares de difícil acceso para las personas y distribuir material vegetal sobre superficies que podrían requerir un esfuerzo considerable mediante métodos tradicionales.
La restauración con drones forma parte de una línea de innovación que el IIAP viene desarrollando para recuperar ecosistemas afectados. Durante una visita del ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc, a los laboratorios del instituto en agosto, se realizó una demostración de esta tecnología mediante esferas restauradoras elaboradas con semillas de especies nativas.
De esta manera, la tecnología busca ganar tiempo frente a la llegada de lluvias intensas y favorecer la recuperación de la cobertura vegetal.
ADN ambiental permite vigilar los ríos
Otra de las herramientas utilizadas es el ADN ambiental o eDNA, una técnica que permite detectar material genético que los organismos dejan en el agua y otros componentes del ambiente.
El IIAP aplica esta metodología en la cuenca del río Mayo para conocer el estado de los ecosistemas acuáticos y monitorear la presencia de organismos. La herramienta complementa los métodos convencionales de evaluación de la biodiversidad y permite obtener información sin depender exclusivamente de la captura o visualización directa de especies.
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El instituto cuenta con experiencia previa en esta materia. Un proyecto de investigación impulsado desde el IIAP buscó fortalecer la caracterización molecular de vertebrados acuáticos como base para implementar el ADN ambiental en la Amazonía peruana.
La información genética obtenida puede ser útil para identificar cambios en la composición de las comunidades biológicas y generar evidencia para la conservación y gestión de los ecosistemas.
Cuencas y prevención frente al riesgo climático
La estrategia también contempla la recuperación de fajas marginales del río Yuracyacu, una medida orientada a proteger las fuentes de agua y reducir la vulnerabilidad de ecosistemas y especies frente a cambios en las condiciones de humedad. Entre los organismos sensibles se encuentran anfibios y peces nativos.
El enfoque coincide con una línea de trabajo más amplia del IIAP, cuya misión institucional es generar conocimiento científico y tecnológico sobre la diversidad biológica y sociocultural de la Amazonía peruana para beneficio de las poblaciones amazónicas y de quienes toman decisiones públicas.
El objetivo, por tanto, es pasar de una respuesta centrada en atender los daños después de un desastre a una política basada en prevención, monitoreo y restauración.
Con los escenarios de riesgo proyectados hacia el verano de 2027, el IIAP plantea combinar datos satelitales, biotecnología y manejo de cuencas para reducir la exposición de los ecosistemas y proteger los medios de vida de las comunidades de la selva alta.






