Áncash registra 224 incendios forestales y supera cifra de 2025

Áncash registra 224 incendios forestales y supera cifra de 2025

21 Oct 2026
Redacción RS
Redacción RS
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Los incendios forestales en Áncash aumentaron 24,4% respecto a 2025 y destruyeron más de 5.400 hectáreas de cobertura natural. Las autoridades piden investigar las causas y sancionar a los responsables.

La región Áncash registra 224incendios forestales entre enero y el 20 de octubre de 2026, una cifra que ya supera los 180 siniestros reportados durante todo el año pasado. El incremento de estas emergencias mantiene en alerta a las autoridades por los graves daños ocasionados en ecosistemas, terrenos agrícolas e infraestructura, además del peligro que representan para las comunidades y los espacios naturales de importancia turística.

Según el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Áncash, el número de incendios aumentó en 44 casos respecto al balance de 2025, lo que equivale a un crecimiento del 24,4%. La tendencia resulta especialmente preocupante porque el año todavía no ha concluido y las emergencias continúan registrándose en distintas provincias del departamento.

El reporte evidencia que la situación se agravó durante el tercer trimestre. En agosto se contabilizaron 63 incendios forestales, mientras que septiembre cerró con 65, el mayor registro mensual del periodo analizado. En octubre, hasta el día 20, se habían reportado otros 54 siniestros.

Estas cifras muestran que el problema no se limita a episodios aislados, sino que persiste durante semanas y compromete áreas extensas de vegetación. La reiteración de emergencias también incrementa la presión sobre los equipos de respuesta, las autoridades locales y las comunidades que participan en las labores de control y extinción del fuego.

Más de 5.400 hectáreas de cobertura natural destruidas

El impacto ambiental de los incendios forestales en Áncash se refleja en las evaluaciones de daños realizadas por las autoridades regionales. Hasta el 20 de octubre, el balance contabilizaba 5.401 hectáreas de cobertura natural destruidas, además de otras 10 hectáreas de bosque arrasadas por las llamas.

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El sector agrícola también registra pérdidas importantes. Los incendios destruyeron 45 hectáreas de cultivos y afectaron otras 26 hectáreas, con consecuencias para las actividades productivas de las poblaciones rurales. A ello se suman daños en infraestructura de riego y redes de agua potable, servicios fundamentales para las familias y la producción agropecuaria.

La pérdida de vegetación natural puede afectar los hábitats de diversas especies, reducir la cobertura que protege los suelos y dificultar la recuperación de los ecosistemas. La magnitud de las consecuencias depende del tipo de vegetación afectada, la extensión del incendio y la capacidad de regeneración de cada área.

Además, cuando el fuego alcanza terrenos agrícolas o infraestructura de abastecimiento, sus efectos dejan de ser exclusivamente ambientales y se convierten en un problema económico y social. Las familias perjudicadas pueden afrontar pérdidas de producción, dificultades para acceder al agua y mayores gastos para recuperar sus medios de vida.

La recuperación de las superficies dañadas tampoco es inmediata. En determinadas zonas, la regeneración de la vegetación nativa puede requerir varios años, especialmente cuando las llamas afectan suelos frágiles o ecosistemas de montaña.

Parque Nacional Huascarán y Cordillera Blanca en riesgo

Entre los espacios que generan mayor preocupación figuran el Parque Nacional Huascarán y la Cordillera Blanca, dos áreas de gran valor ecológico y paisajístico para Áncash. La ocurrencia de incendios en estos entornos amenaza la biodiversidad y puede afectar la experiencia de los visitantes, así como las actividades económicas vinculadas al turismo de naturaleza.

El gerente de Gestión del Riesgo de Desastres del Gobierno Regional de Áncash, Rafael Macedo Menacho, advirtió sobre las consecuencias que estos siniestros pueden ocasionar en los ecosistemas y en la seguridad de los pobladores. También alertó sobre el impacto que representan para destinos turísticos cuya conservación resulta fundamental para la economía regional.

El fuego en zonas de montaña puede propagarse hacia áreas de vegetación seca y complicar las labores de extinción cuando los terrenos presentan pendientes pronunciadas o son de difícil acceso. Estas condiciones obligan a coordinar la intervención de brigadas, autoridades municipales y otros equipos de emergencia, de acuerdo con las características de cada siniestro.

La protección de estos espacios requiere, además, medidas preventivas sostenidas. La vigilancia de las áreas vulnerables y la comunicación oportuna de focos de incendio pueden contribuir a evitar que una emergencia localizada se convierta en un desastre de mayores dimensiones.

Piden investigar y sancionar a los responsables

Ante el aumento de los siniestros, el Gobierno Regional de Áncash solicitó la intervención del Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú para investigar el origen de los incendios forestales, identificar a los responsables y aplicar las sanciones que correspondan.

El pedido busca esclarecer las circunstancias en las que se iniciaron los fuegos y determinar si existieron conductas que generaron daños ambientales y económicos. No obstante, las responsabilidades deben establecerse mediante las investigaciones de las autoridades competentes, sin atribuir anticipadamente la autoría de los incendios a personas específicas.

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Macedo Menacho también exhortó a los gobiernos locales a adoptar medidas oportunas para atender las emergencias y coordinar acciones con las instituciones encargadas de combatir el fuego. La articulación es especialmente importante en sectores de acceso complicado, donde las tareas de control pueden requerir más tiempo y recursos.

Como antecedente de la evolución del problema, un reporte del COER difundido el siete de octubre contabilizaba 187 incendios en la región. El balance actualizado al día 20 elevó la cifra a 224, lo que evidencia la rapidez con la que se acumularon nuevas emergencias durante esas dos semanas.

Cómo prevenir nuevos incendios forestales en Áncash

El COER Áncash pidió a la población evitar la quema de residuos agrícolas, pastizales y vegetación, prácticas que pueden desencadenar incendios cuando las llamas se extienden fuera del área prevista. Una quema aparentemente controlada puede propagarse y alcanzar terrenos de cultivo, bosques, viviendas o infraestructura cercana.

El riesgo aumenta cuando coinciden vegetación seca, temperaturas elevadas, baja humedad y ráfagas de viento. En octubre, el Senamhi mantenía información específica sobre las condiciones atmosféricas favorables para la ocurrencia de incendios forestales en Áncash, con recomendaciones dirigidas a las autoridades y a la ciudadanía.

Ante la presencia de humo o fuego, se recomienda comunicar inmediatamente la emergencia a las autoridades locales y evitar acercarse a la zona afectada. La población tampoco debe intentar combatir incendios de gran magnitud sin equipos ni capacitación, debido al peligro que representan los cambios repentinos en la dirección del viento y la propagación de las llamas.

Las autoridades insisten en que la prevención debe involucrar a las comunidades, los municipios y las instituciones responsables de la gestión del riesgo. Con 224 incendios forestales registrados en menos de diez meses, Áncash enfrenta el desafío de contener nuevas emergencias, proteger sus ecosistemas y reducir las pérdidas agrícolas antes de que termine 2026.

Para conocer más sobre la evolución de los incendios forestales en Áncash y las medidas de prevención, revisa este reporte sobre las zonas con mayor riesgo y sigue las recomendaciones oficiales para evitar nuevos focos de fuego.

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