Piden evitar quemas ante posibles periodos secos en la Amazonía
El IIAP recomienda conservar la cobertura vegetal, reutilizar residuos agrícolas y usar eficientemente el agua para proteger cultivos frente a eventuales periodos de menor lluvia asociados a El Niño.
Los agricultores de la Amazonía peruana deben adoptar medidas preventivas ante la posibilidad de atravesar periodos de menor disponibilidad de agua asociados al Fenómeno El Niño, recomendó el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente (Minam).
La recomendación tiene como propósito reducir los impactos sobre la agricultura de la selva baja y evitar pérdidas en cultivos como camu camu, yuca, maíz, frijol y sandía, que pueden resultar afectados cuando disminuye de manera prolongada la disponibilidad de humedad.
El IIAP plantea que la prevención debe comenzar antes de que se manifieste un periodo seco severo. Entre las principales medidas figura mantener la vegetación en las parcelas, evitar la limpieza excesiva del terreno y aprovechar los residuos agrícolas en lugar de recurrir a su quema.
La estrategia adquiere mayor relevancia ante la evolución del fenómeno climático. La OMM informó el 3 de septiembre de 2026 que El Niño está firmemente establecido y se intensificará hasta alcanzar una intensidad muy fuerte hacia finales de año. Asimismo, existe una probabilidad cercana al 100% de que persista hasta febrero de 2027.
Cobertura vegetal ayuda frente a periodos secos
Una de las recomendaciones centrales consiste en mantener la cobertura vegetal del suelo. La vegetación funciona como una protección natural frente a la radiación solar y contribuye a conservar durante más tiempo la humedad disponible.
Por ello, el IIAP aconseja evitar la limpieza excesiva de las parcelas, especialmente cuando existen señales de una disminución de las precipitaciones. La protección del suelo puede ayudar a reducir el estrés que sufren las plantas durante los periodos secos.
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La falta de agua puede alterar distintas etapas del desarrollo de los cultivos, desde el crecimiento hasta la floración y fructificación. En escenarios de mayor déficit hídrico, incluso puede producirse marchitamiento y una reducción de la productividad.
El especialista en agroforestería del IIAP, Mario Pinedo Panduro, explicó que la escasez de agua genera estrés en las plantas y puede modificar su desarrollo. Por ello, consideró necesario que los productores adopten medidas antes de que se presenten periodos prolongados de menor disponibilidad hídrica.
¿Por qué recomiendan evitar las quemas agrícolas?
El llamado a evitar las quemas agrícolas responde a dos problemas simultáneos: el desperdicio de materiales que pueden beneficiar al suelo y el aumento del peligro de incendios cuando las condiciones son más secas.
En lugar de quemar los residuos de las cosechas, el IIAP plantea incorporarlos al suelo. Esta práctica permite aumentar la materia orgánica y mejorar la capacidad de la tierra para retener agua, además de reducir la cantidad de material combustible disponible para la propagación del fuego.
La recomendación también cobra importancia por los antecedentes recientes. Un estudio de Conservación Amazónica (ACCA) alertó en julio sobre la posibilidad de que la Amazonía peruana vuelva a enfrentar una temporada crítica de incendios forestales durante 2026-2027 si coinciden condiciones climáticas secas con actividades humanas que incrementen la vulnerabilidad de los bosques.
La experiencia de 2024 constituye un antecedente especialmente relevante: aquella temporada fue considerada la más severa registrada en la Amazonía peruana, con aproximadamente 240.000 hectáreas de bosques, áreas agrícolas y otros ecosistemas afectados.
Agroforestería ofrece una alternativa
Otra de las estrategias promovidas por el IIAP consiste en establecer sistemas agroforestales, que combinan árboles con cultivos agrícolas.
Estos sistemas pueden contribuir a proteger el suelo de la radiación solar, conservar humedad y diversificar la producción de las familias amazónicas. Además, la presencia de árboles puede aportar beneficios ambientales y productivos que fortalecen la capacidad de adaptación de las parcelas frente a condiciones climáticas variables.
El enfoque forma parte de una respuesta más amplia del IIAP frente a los riesgos asociados con El Niño. En San Martín, por ejemplo, la institución viene impulsando acciones que combinan restauración de ecosistemas, biofertilizantes, sistemas agroforestales y monitoreo ambiental para reducir la vulnerabilidad de la agricultura y los ecosistemas.
La importancia de estas medidas radica en que El Niño no produce los mismos efectos en todos los territorios. El comportamiento de las lluvias y temperaturas depende de las condiciones regionales, por lo que las decisiones agrícolas deben apoyarse en información climática actualizada.
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La OMM advierte precisamente que, aunque un evento de El Niño muy fuerte aumenta la probabilidad de cambios importantes en las precipitaciones y temperaturas, la intensidad del fenómeno por sí sola no determina la magnitud de sus impactos en cada región.
Agricultura amazónica necesita anticiparse
La prevención resulta fundamental para reducir los efectos de una eventual sequía en la Amazonía. El uso eficiente del agua, la conservación del suelo y la reducción de prácticas que incrementen el riesgo de incendios permiten fortalecer la capacidad de respuesta de los productores.
El escenario internacional refuerza esta necesidad. La OMM prevé que El Niño continúe intensificándose durante los próximos meses y alcance su máxima intensidad hacia noviembre-diciembre, con posibles alteraciones importantes en los patrones de lluvia y temperatura.
En este contexto, las recomendaciones del IIAP apuntan a que los agricultores no esperen a que el déficit hídrico se agrave para actuar. Conservar la cobertura vegetal, reutilizar los residuos agrícolas, evitar las quemas y ahorrar agua son medidas relativamente sencillas que pueden contribuir a mantener la productividad de las parcelas.
El desafío será sostener estas prácticas mientras las autoridades monitorean la evolución de El Niño y actualizan los pronósticos climáticos. Senamhi mantiene herramientas específicas de seguimiento del fenómeno y de sus posibles efectos sobre el territorio peruano.
Para la Amazonía, anticiparse significa proteger no solo las cosechas, sino también el suelo, el agua, los bosques y los medios de vida de miles de familias que dependen directamente de la actividad agrícola.
Para la Amazonía, anticiparse significa proteger cultivos, suelos, agua y bosques. Consulta también nuestra cobertura sobre incendios forestales en el Perú y sigue las actualizaciones sobre El Niño y sus efectos en la Amazonía.






