Impacta Verde abre convocatoria para empresas sostenibles que buscan financiamiento y apunta a movilizar S/ 10 millones
Elvis García explicó que la iniciativa también refuerza la capacitación en comunicación, negociación y habilidades blandas para mejorar sus posibilidades de acceder a financiamiento.

El Ministerio del Ambiente lanzó la quinta edición de su programa orientado a fortalecer la competitividad de empresas con impacto ambiental positivo. La iniciativa, antes conocida como Programa de Alistamiento para la Inversión de Impacto, ahora lleva el nombre de Impacta Verde, con el fin de comunicar con mayor claridad su propósito: ayudar a que más negocios verdes accedan a financiamiento de impacto.
Elvis García Torreblanca, director general de Economía y Financiamiento Ambiental del Minam, explicó a Inforegión que el cambio de nombre responde a la necesidad de acercar el programa a las empresas sostenibles que buscan crecer, mejorar su preparación financiera y conectar con potenciales inversionistas.
Metas financieras y lecciones aprendidas
Para esta quinta edición, el programa se ha trazado la ambiciosa meta de movilizar S/10 millones en inversión. Según García, esta cifra se proyecta sobre la base de la experiencia de las cuatro ediciones anteriores. En estas se logró canalizar más de S/49 millones en financiamiento.
Sobre la distribución de estos fondos, el director aclaró la dinámica del programa y señaló que no existe un ticket promedio fijo, ya que el financiamiento no se distribuye de manera uniforme entre los seleccionados. En ese sentido, cada operación dependerá exclusivamente de la necesidad de financiamiento, la madurez del negocio y la evaluación propia de cada inversionista. Como referencia histórica, los financiamientos concretados en las ediciones pasadas tuvieron una media de US$350 mil.
Además, el funcionario reconoció que, tras cuatro ediciones, han aprendido que no basta con que las empresas tengan un impacto ambiental y social. Por ello, esta nueva versión refuerza el entrenamiento en habilidades blandas, comunicación y negociación, elementos clave para los procesos de evaluación de los inversionistas.
Madurez frente a emprendimiento temprano
Uno de los puntos que más ha llamado la atención de las bases es el requisito de haber facturado más de S/825 mil en el año 2025. Además, se debe mantener un ratio de endeudamiento menor a 0,6.
García explicó que Impacta Verde no busca excluir a los emprendimientos en etapa temprana, sino que está diseñado para atender una etapa específica. El programa se dirige a negocios verdes que ya tienen operación, ventas y capacidad para prepararse para una conversación con inversionistas de impacto. Asimismo, los fondos suelen buscar empresas con cierto nivel de consolidación porque necesitan evaluar la información financiera y el potencial de crecimiento.
Respecto al límite de endeudamiento, el director subrayó que el objetivo es promover un financiamiento responsable. "Este criterio no significa que la empresa no pueda tener deuda, busca identificar negocios que no estén excesivamente apalancados y que tengan una estructura financiera razonable", detalló.
Filtros contra el greenwashing y la brecha bancaria
Para asegurar que los fondos lleguen a verdaderas iniciativas ecológicas y evitar el greenwashing, el Minam aplica filtros rigurosos. La evaluación no se basa solo en que la empresa se autodenomine verde, sino que revisa la coherencia entre el modelo de negocio, el sector, las prácticas productivas y su contribución ambiental. Además, el formulario exige información sobre certificaciones, uso sostenible de recursos, títulos habilitantes y hectáreas conservadas.
Consultado sobre por qué estos negocios no acuden directamente a la banca tradicional, García identificó una brecha estructural. El director precisó que muchos negocios verdes tienen impacto y potencial, pero carecen de información financiera y de gestión suficientemente ordenada para ser evaluados. A esto se suma que la banca comercial suele priorizar criterios tradicionales como el historial crediticio y las garantías, dejando de lado el impacto ambiental o social como criterio de decisión. Los inversionistas de impacto, por el contrario, sí exigen indicadores ambientales y sociales, además de información financiera sólida.
Sin cuotas, pero con foco estratégico en la Amazonía
Aunque el programa abarca sectores como el ecoturismo, la acuicultura y la bioeconomía, el Minam ha decidido no establecer una cuota específica para los negocios de la Amazonía. En cambio, la selección final dependerá estrictamente del perfil de los postulantes y su potencial.
No obstante, el director reconoció el rol estratégico de la Amazonía para la biodiversidad y la acción climática del país. Por este motivo, el ministerio está impulsando una fuerte difusión nacional con el apoyo de aliados regionales. El objetivo es que más negocios amazónicos conozcan el programa y logren conectarse con plataformas de financiamiento y fondos de impacto de alcance local e internacional.