Cambios metodológicos externos amenazan la rentabilidad de los proyectos de carbono en el Perú
Durante el Peru Carbon Forum, Jorge Cantuarias, director de Bosques Amazónicos (BAM), advirtió que las nuevas exigencias de integridad global están reduciendo drásticamente el potencial de generación de créditos en el país y que este es el mayor riesgo financiero para el sector.

La viabilidad financiera de los proyectos de conservación en la Amazonía peruana se enfrenta a un desafío sin precedentes, y esta vez no proviene de la falta de presencia del Estado ni de las amenazas territoriales locales. El verdadero riesgo actual es externo y regulatorio: la constante variación en las metodologías que cuantifican las reducciones de emisiones.
Así lo advirtió Jorge Cantuarias, director de Bosques Amazónicos (BAM), durante su participación en el panel '¿Son un buen negocio los proyectos de créditos de carbono? Oportunidades y riesgos para su financiamiento'. Para el ejecutivo, la inestabilidad en las reglas de juego globales hace casi imposible estructurar proyecciones sólidas.
"¿Cómo puedo evaluar un proyecto de carbono si la cantidad de créditos que voy a generar y el precio están variando constantemente?", cuestionó Cantuarias, y señaló que, tras la reciente caída del mercado voluntario, la búsqueda global de mayor seriedad e integridad ha traído consecuencias severas. La principal: una reducción sustancial en el potencial de generación de créditos para los países con bosques tropicales, especialmente Perú.
El peso de las decisiones externas
Cantuarias explicó que los desarrolladores de proyectos en el Perú han aprendido a convivir con el riesgo país. Factores como la limitada presencia estatal en zonas remotas son riesgos conocidos y subsanables. Sin embargo, los cambios metodológicos representan un riesgo exógeno que golpea directamente el modelo financiero.
A modo de ejemplo, mencionó una reciente nota aclaratoria sobre la metodología del estándar Verra vinculada al cinturón de fuga, un concepto técnico que afecta de manera directa el volumen de créditos que un proyecto puede emitir.
"Todo este proceso tendiente a la integridad y a mejorar la credibilidad de los créditos de carbono está muy bien, pero no puedes pasar de un extremo al otro y afectar proyectos que tienen muchos años funcionando y que hoy, simplemente, ya no son rentables", enfatizó. Según el director de BAM, si tuviera que iniciar un proyecto desde cero hoy, este factor metodológico sería el punto más crítico por analizar.
El llamado a la acción del Estado peruano
Frente a una tendencia irreversible hacia metodologías cada vez más complejas, Cantuarias hizo un llamado urgente al Gobierno peruano para asumir un rol activo en la defensa del potencial climático del país.
Las nuevas herramientas de los estándares internacionales, como los mapas de riesgo, terminan definiendo el tamaño de la participación del Perú en el mercado global. "Esa determinación es totalmente exógena. No depende del Perú, por más que nosotros somos los afectados. Viene de afuera, y ahí es importantísima la participación activa del Estado peruano para evaluar lo que está sucediendo", indicó.
Acuerdos bilaterales: la ruta para asegurar el mercado
Para mitigar esta incertidumbre metodológica y financiera, la estrategia apunta a los mercados regulados a través del artículo 6 del Acuerdo de París. Cantuarias destacó la importancia de continuar impulsando convenios bilaterales de transferencia de resultados de mitigación, como el recientemente suscrito con Singapur.
"Eso permite, por lo menos, asegurar precios y demanda en mercados importantes", concluyó el director de BAM, e instó a las autoridades a replicar este modelo con economías como Corea del Sur o Arabia Saudita, para atraer a naciones interesadas en promover inversiones para proteger los ecosistemas peruanos bajo reglas más claras y estables.