Encuentro regional en Lima buscará articular financiamiento a gran escala para la conservación de la Amazonía
Del 7 al 9 de julio, autoridades, sector financiero y pueblos indígenas se reunirán para impulsar mecanismos económicos que detengan la crisis forestal y aseguren recursos directos para quienes protegen el bosque.

Con el objetivo de movilizar recursos a gran escala para proteger el bioma más grande del mundo, Lima será sede del encuentro regional 'Financiamiento para la conservación de la Amazonía: invertir en las personas, la naturaleza y una economía resiliente'. El evento, que se realizará del 7 al 9 de julio del 2026, congregará a un centenar de representantes de más de 12 países, y reunirá a gobiernos, banca de desarrollo, sector privado, sociedad civil y pueblos indígenas. La cita es impulsada por Conservación Internacional y el programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía (ASL).
Una severa crisis económica y ambiental
La pérdida de cobertura forestal en la cuenca amazónica ha trascendido el ámbito estrictamente ecológico para convertirse en una crisis económica regional. Según cálculos del Banco Mundial, la Amazonía ya ha perdido más del 15% de su bosque original. Esta degradación genera un impacto anual superior a US$14.000 millones para los países de la región, una pérdida impulsada por la alteración en los ciclos de lluvias, que afecta de manera directa la productividad agrícola y reduce la capacidad de generación hidroeléctrica.
A nivel macroeconómico, las proyecciones exigen atención inmediata. El Informe de Riesgos Globales 2026 advierte que las naciones con altos niveles de degradación ambiental enfrentan un encarecimiento en sus costos de endeudamiento soberano. Estas cifras evidencian la urgencia de proteger un ecosistema que alberga el 22% del carbono irrecuperable del planeta, el 20% del agua dulce global y sostiene la base productiva de más de 40 millones de personas y cerca de 500 pueblos indígenas.
Cerrar la brecha financiera para los territorios
Uno de los ejes centrales de la cumbre en la capital peruana será abordar la profunda desigualdad en el acceso a los fondos climáticos internacionales. A pesar de que los pueblos indígenas y las comunidades locales custodian cerca de una cuarta parte del territorio amazónico, en la actualidad reciben menos del 1% del financiamiento global destinado a la acción climática.
Para revertir esta brecha, autoridades y especialistas analizarán la viabilidad de diversos mecanismos económicos que generen beneficios tanto ambientales como financieros. Las sesiones explorarán estrategias para que los recursos fluyan de manera directa hacia los territorios bajo la propia gobernanza de las comunidades. Asimismo, se evaluarán las ventajas que ofrece el sector corporativo mediante emisiones sostenibles y el acceso a tasas de interés preferenciales al invertir en proyectos verdes.
Del diálogo a la acción articulada
El encuentro busca marcar un paso decisivo hacia la ejecución técnica y el escalamiento de soluciones de mercado, sobre la base de los acuerdos preliminares logrados en Bogotá durante el 2024. Al concluir las jornadas, se espera que las delegaciones consoliden rutas de implementación claras, adaptadas a las realidades y necesidades de sus respectivos países amazónicos.
Cándido Pastor, director senior de la Amazonía y Pueblos Indígenas de Conservación Internacional, destacó que proteger este ecosistema representa una decisión económica y estratégica vital para el planeta. Señaló que el verdadero desafío exige reunir en una misma mesa a los tomadores de decisiones financieras y a quienes cuidan el bosque a diario, con la meta de transformar el diálogo en acciones e inversiones concretas.
Por su parte, Aurelie Rossignol, coordinadora del Programa ASL del Banco Mundial, remarcó que los complejos desafíos amazónicos no pueden abordarse de forma aislada, sino que requieren respuestas coordinadas. Enfatizó que este foro servirá como plataforma operativa para escalar aquellos enfoques de conservación que ya están demostrando resultados positivos en diferentes zonas de la región.
Esta iniciativa de cooperación regional cuenta con el respaldo del Ministerio de Economía y Finanzas de Francia y el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial, además de ser financiada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), bajo el liderazgo del Banco Mundial.