Ucayali: incautan cedro oculto y 1,100 tablillas de bolaina
Dos operativos en Atalaya y Manantay detectaron madera sin documentación que acredite su procedencia legal. El cedro será destinado a mobiliario para instituciones educativas de comunidades nativas.
Dos intervenciones contra el tráfico ilegal de productos forestales permitieron detectar madera sin documentación que acreditara su procedencia legal en distintos puntos de la región Ucayali. Las acciones fueron ejecutadas en Atalaya y Manantay por autoridades forestales, fiscales y personal de la Marina de Guerra.
En el primer operativo, desarrollado en las inmediaciones del río Tambo, provincia de Atalaya, se localizaron 18 bloques de cedro (Cedrela odorata) que habían sido ocultados bajo plásticos a orillas del río. El volumen recuperado alcanzó aproximadamente 500 pies tablares.
La intervención estuvo a cargo de la Gerencia Regional Forestal y de Fauna Silvestre, con participación de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA). El hallazgo permitió evitar que la madera fuera movilizada o incorporada al circuito comercial sin que se pudiera demostrar su origen legal.
Detectan 1,100 tablillas de bolaina
El segundo operativo se realizó en puerto Rocha, distrito de Manantay, donde las autoridades inspeccionaron una embarcación que trasladaba 1,100 tablillas de bolaina.
La carga representaba 1,466.67 pies tablares y había salido del centro poblado Santo Domingo de Mashangay, en el distrito de Callería. Durante la inspección no se presentaron documentos que permitieran acreditar la procedencia legal del producto forestal.
En la acción participaron la Dicapi, la Marina de Guerra, la Segunda Fiscalía Especializada en Materia Ambiental y la autoridad forestal regional.
PUEDES VER: Incautan 40 mil pies tablares de madera ilegal en Ucayali
La bolaina tiene una importante presencia en la economía maderera amazónica. En Ucayali, esta especie es utilizada para producir madera aserrada, tablillas para construcción, muebles, puertas y otros productos, además de ser cultivada por pequeños agricultores debido a su rápido crecimiento.
¿Qué ocurre con la madera incautada?
Las autoridades indicaron que los hechos podrían ser investigados como un presunto delito de tráfico ilegal de productos forestales maderables, siempre que el Ministerio Público determine que existen elementos que configuren el ilícito.
El artículo 310-A del Código Penal contempla conductas como adquirir, almacenar, transportar, ocultar, custodiar, vender, embarcar o desembarcar productos forestales maderables de origen ilícito cuando este es conocido o puede presumirse. La Fiscalía ha señalado que este delito puede recibir una pena de cuatro a siete años de prisión.
La falta de documentos no significa por sí sola que la madera sea ilegal de manera definitiva, pero sí impide acreditar inicialmente su procedencia y puede motivar acciones de inmovilización, investigación y verificación de la cadena de aprovechamiento y transporte.
Este tipo de controles resulta especialmente relevante en Ucayali, donde las autoridades han reportado anteriormente grandes volúmenes de madera de presunto origen ilegal. En febrero de 2025, por ejemplo, la FEMA inmovilizó 2,441 trozos de bolaina y huamanzamana, equivalentes a más de 541 metros cúbicos, después de detectar inconsistencias entre los permisos de tala presentados y la ubicación real de las plantaciones mediante información satelital.
PUEDES VER: Países andinos se reúnen para combatir a la tala ilegal
Cedro tendrá uso social en comunidades nativas
Uno de los aspectos destacados del operativo es el destino previsto para el cedro encontrado en Atalaya. Los 18 bloques, equivalentes a unos 500 pies tablares, serán utilizados para fabricar mobiliario destinado a instituciones educativas, principalmente de comunidades nativas.
La medida permite que el producto recuperado tenga un aprovechamiento social, en lugar de regresar al circuito comercial. El destino también vincula las acciones de control forestal con la atención de necesidades de infraestructura y equipamiento educativo en zonas amazónicas.
El cedro, identificado en este caso como Cedrela odorata, forma parte de las especies del género Cedrela cuya conservación y control han sido materia de seguimiento especializado por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR). La entidad mantiene información técnica sobre este género y su situación en el país.
Control forestal busca frenar el comercio ilegal
Los operativos en Atalaya y Manantay muestran la importancia de reforzar la vigilancia en ríos, puertos y puntos de almacenamiento de madera, debido a que buena parte del transporte de productos forestales en la Amazonía se realiza por vía fluvial.
Para las autoridades, verificar la documentación y contrastar el origen de la madera permite identificar posibles irregularidades antes de que los productos lleguen a los mercados. En intervenciones anteriores en Ucayali, las investigaciones también han recurrido al análisis de información satelital para comprobar si la madera correspondía realmente a las áreas autorizadas.
La lucha contra el comercio ilegal de madera requiere, además, la coordinación entre autoridades forestales, Fiscalía, Policía, Marina y entidades encargadas del control del transporte. Los nuevos hallazgos en la región evidencian que la fiscalización continúa concentrándose en las rutas utilizadas para movilizar productos forestales y en los puntos donde estos son almacenados o comercializados.






