Oficializan nueva zona de agrobiodiversidad en Apurímac
Área denominada Justo Apu Sahuaraura se encuentra en el distrito del mismo nombre, en la provincia de Aymaraes.

El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) reconoció a la nueva Zona de Agrobiodiversidad Justo Apu Sahuaraura, en el departamento de Apurímac por la diversidad genética agrícola que presenta.
Esto quedó oficializado en la resolución ministerial D000187-2026-MIDAGRI-DM, emitida por la mencionada cartera y publicada este miércoles en la sección de normas legales del Diario Oficial El Peruano.
Esta zona de agrobiodiversidad se ubica en el distrito de Justo Apu Sahuaraura, de la provincia apurimeña de Aymaraes. Este lugar tiene una extensión de 11.122 hectáreas con 2.901 metros cuadrados.
La diversidad genética presente en esta zona consiste mayormente en raíces y tuberosas andinas, maíz, granos andinos, leguminosas, cucurbitáceas, frutales nativos y plantas medicinales.
Se encuentran en este lugar, además, más de 50 variedades de papa, 40 de maíz, 30 de raíces y tuberosas andinas, 10 de granos andinos, 25 de leguminosas y más de 60 de plantas medicinales, además de frutales andinos, calabazas y javinka.
Espacio de diversidad agraria y cultural
También está presente en dicho lugar “una importante diversidad cultural vigente evidenciada en estructuras comunitarias como el ‘ayllu’ que permiten la gestión sostenible del territorio, así como otras prácticas, saberes y rituales tradicionales relacionados a la conservación de la agrobiodiversidad”.
Entre estas últimas se encuentra el trabajo en las modalidades de ‘minka’ y ‘ayni’, el uso de herramientas tradicionales, la confección de telares y la organización de festividades y rituales para la productividad agrícola, relacionada con el calendario agrícola, se indica.
Se indica que la solicitud para que el Midagri haga este reconocimiento fue presentada por las comunidades campesinas de Viscachayoc, Pichihua, Pacsica y Checcasa.
Según la normatividad vigente, las zonas de agrobiodiversidad están orientadas a la conservación y uso sostenible de especies nativas cultivadas por parte de pueblos indígenas. Por tanto, no podrán destinarse a fines distintos de los de conservación de dichas especies y mantenimiento de las culturas autóctonas.
Sin embargo, estas zonas sí pueden destinarse a actividades turísticas orientadas a conocer y promover la agrobiodiversidad nativa y las prácticas y costumbres tradicionales de los pueblos indígenas, tales como ferias de semillas y otros mecanismos.
Área de agrodiversidad pasó inspecciones
Los requisitos para que se reconozca a una zona de agrobiodiversidad comprenden que en esta haya un agroecosistema donde exista concentración de diversidad o variabilidad genética nativa y que incluya una riqueza sociocultural que afirme el desarrollo de procesos que favorezcan la conservación de la agrobiodiversidad.
También deben existir en estas áreas especies cultivadas o domesticadas y practicarse actividades agrarias, agrosilvopastoriles y agroforestales, así como labores con prácticas compatibles con la conservación y uso sostenible de la agrobiodiversidad nativa.
¿Qué es una zona de agrobiodiversidad?
Según el Midagri, una zona de agrobiodiversidad (ZABD) es un espacio geográfico destacado por su riqueza en agrobiodiversidad nativa, cultural y ecológica. En estas áreas, los pueblos indígenas, a través de sus tradiciones culturales y en confluencia con elementos biológicos, ambientales y socioeconómicos, desarrollan, gestionan y conservan los recursos genéticos de las especies nativas en sus campos y en los ecosistemas adyacentes.
El propósito principal de estas áreas es conservar la diversidad genética de las especies agrícolas nativas, que son esenciales para la seguridad alimentaria, la adaptación al cambio climático y la sostenibilidad de los ecosistemas. Estas zonas no solo protegen el patrimonio agrícola, sino que también generan beneficios sociales y económicos para las comunidades indígenas. De esta manera, el reconocimiento de una ZABD también contribuye a mejorar las condiciones de vida de los pueblos indígenas mediante el fortalecimiento y consolidación de la conservación, uso sostenible y gestión local de la agrodiversidad nativa.
El reconocimiento oficial de una Zona de Agrodiversidad otorga múltiples beneficios, tales como la incorporación de estas áreas en mapas oficiales, la promoción de actividades turísticas y de bienes y servicios, incentivos para la conservación y uso sostenible de la agrobiodiversidad y priorización de la asistencia técnica por parte del Estado.
¿Cuántas Zonas de Agrodiversidad existen?
A la fecha, el Midagri ha reconocido a 12 zonas de agrobiodiversidad en distintas regiones del país, como los Andenes de Cuyocuyo (Puno), Parque de la Papa (Cusco), Ccollasuyo (Cusco), Marcapa-Ccollana (Cusco), Pariahuanca (Junín), Paymakis (Apurímac), Circa (Apurímac), Andahuaylas (Apurímac), Laria (Huancavelica) y Cotahuasi (Arequipa-Ayacucho), entre otros.
Para obtener una Zona de Agrobiodiversidad, los interesados deben preparar un expediente que se presenta ante la Oficina de Atención a la Ciudadanía y Gestión Documentaria (OACGD) del Midagri.
La documentación se entrega en el Midagri y se deriva al Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA). La Oficina de Asesoría Jurídica (OAJ) de esta última entidad evalúa los requisitos y emite un informe legal. De ser el caso, se levantan las observaciones formuladas por la OAJ.
El INIA, a través de la Dirección de Recursos Genéticos y Biotecnología (DRGB), realiza una inspección ocular para verificar el cumplimiento de las condiciones para el reconocimiento y firma un acta de inspección con los representantes del expediente. Luego, emite una opinión técnica sobre el expediente en su conjunto, incluida la inspección ocular. De ser favorable, recomienda el reconocimiento como zona de agrobiodiversidad.