De la agricultura de subsistencia a conquistar nuevos mercados: la historia del mango de Nimpana

De la agricultura de subsistencia a conquistar nuevos mercados: la historia del mango de Nimpana

30 Oct 2026
Redacción RS
Redacción RS
Compartir:

En el valle del Marañón, productores de Pataz han encontrado en el cultivo de mango una oportunidad para transformar su economía y generar desarrollo local. Con el acompañamiento de Asociación Pataz, vienen fortaleciendo sus capacidades técnicas y comerciales para llevar sus productos a más mercados.

Hace más de diez años, Hamilton Lozano Cuba cultivaba maíz, frijol y otros productos para sostener a su familia en Nimpana, una localidad ubicada en la provincia de Pataz, región La Libertad. Como muchos agricultores de la zona, trabajaba la tierra con métodos tradicionales y oportunidades limitadas de crecimiento. Hoy, su historia es distinta. El cambio de tecnología y el acompañamiento técnico que recibe de Asociación Pataz le ha permitido virar su negocio hacia la producción de mango, que ya se ha convertido en su principal fuente de ingresos y en una actividad que está dinamizando la economía de su comunidad.

“Para mi familia ha sido un cambio de vida total. Nos ha permitido educar a nuestros hijos, mejorar nuestras casas y vivir dignamente”, cuenta Hamilton, quien ha sido testigo de cómo este cultivo abrió nuevas oportunidades para las familias del valle del río Marañón.

El acompañamiento técnico ha permitido a los campesinos mejorar prácticas agrícolas. Foto: difusión.  El acompañamiento técnico ha permitido a los campesinos mejorar prácticas agrícolas. Foto: difusión.

Las condiciones climáticas de Nimpana, caracterizadas por temperaturas cálidas y una intensa radiación solar, favorecen la producción de mangos de gran dulzura y calidad. Sin embargo, el verdadero cambio no estuvo únicamente en las condiciones de la tierra, sino también en la manera de trabajarla.

Con el acompañamiento de Asociación Pataz, organización impulsada por Minera Poderosa, los agricultores incorporaron asistencia técnica, mejores prácticas de cultivo, podas de formación y sanidad, fertilización y herramientas para mejorar la productividad.

“Antes sembrábamos y dejábamos crecer las plantas sin mayor manejo. Ahora trabajamos técnicamente. Ya no somos solo campesinos de subsistencia, nos hemos convertido en pequeños empresarios agrícolas”, destaca Hamilton.

Más producción, mejores oportunidades

Una de las principales ventajas competitivas del mango de Nimpana es su temporada de cosecha, que se desarrolla entre fines de mayo y agosto, cuando disminuye la oferta de otras zonas productoras del país. Esta característica, sumada a la organización de los agricultores, les ha permitido mejorar sus condiciones de comercialización.

La mejora en las cosechas y el cuidado ambiental, como el uso de riego por goteo, apuntan a un futuro prometedor. Foto: difusión.  La mejora en las cosechas y el cuidado ambiental, como el uso de riego por goteo, apuntan a un futuro prometedor. Foto: difusión.

Según Hamilton, mientras años atrás una java de 20 kilos podía venderse por apenas S/ 15 o S/ 20, en campañas favorables han llegado a recibir hasta S/ 145. Esta mejora representa una oportunidad importante para las economías familiares y para los negocios vinculados al transporte, comercio y servicios locales.

El desarrollo productivo también incorpora prácticas orientadas al cuidado ambiental, como la implementación progresiva del riego por goteo, el uso de abonos orgánicos y técnicas de conservación del suelo. “Asociación Pataz ha sido un aliado fundamental. Sus ingenieros nos capacitan, nos ayudan a mejorar nuestros cultivos y nos impulsan a organizarnos. Gracias a ese apoyo, hoy vemos la agricultura como un negocio rentable y con futuro”, destaca Hamilton.

La experiencia de Hamilton demuestra que, cuando el conocimiento técnico se articula con el esfuerzo de los productores y una visión compartida de desarrollo, la agricultura puede convertirse en una oportunidad de progreso para toda una comunidad.

Notas Recomendadas