El Niño Costero: fenómeno se extendería hasta junio de 2027
El ENFEN advierte que el calentamiento del mar frente al litoral peruano alcanzaría una magnitud extraordinaria hasta febrero de 2027. El pronóstico también contempla lluvias superiores a lo normal, temperaturas récord, incremento del caudal de los ríos y posibles afectaciones a las actividades pesqueras y agrícolas.
La presencia de El Niño Costero en el Perú se prolongaría hasta fines del otoño de 2027, según el último pronóstico de la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN). El organismo científico mantiene vigente el estado de alerta ante la persistencia del calentamiento anómalo del océano Pacífico, cuyas consecuencias se manifestarían durante los próximos meses en distintas regiones del país.
De acuerdo con el Comunicado Oficial N.° 19-2026, difundido el 30 de octubre, el fenómeno alcanzaría una magnitud extraordinaria hasta febrero de 2027 en la región Niño 1+2, correspondiente al sector del Pacífico oriental frente a las costas de Perú y Ecuador. Posteriormente, su intensidad disminuiría progresivamente hasta junio de 2027.
La proyección representa un escenario de especial atención para las autoridades, debido a que el calentamiento del mar influye directamente en las condiciones atmosféricas, las precipitaciones, las temperaturas y el comportamiento de los recursos hidrobiológicos. Por ello, el ENFEN recomienda fortalecer las acciones de prevención y preparación frente a los peligros asociados al evento climático.
El Niño Costero mantendrá intensidad extraordinaria
El informe del ENFEN señala que el calentamiento oceánico persiste en gran parte del Pacífico tropical y que su mayor intensidad se registra frente al litoral peruano desde el inicio del actual episodio. Esta evolución mantiene la preocupación por los efectos que podría ocasionar entre diciembre de 2026 y marzo de 2027.
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En el Pacífico central, correspondiente a la región Niño 3.4, también se espera que el calentamiento alcance una magnitud muy fuerte hasta febrero de 2027. Después, experimentaría un debilitamiento gradual hasta retornar a condiciones neutras en junio.
Aunque ambas regiones presentan anomalías cálidas, sus características y efectos no son necesariamente iguales. El Niño Costero tiene una incidencia particularmente importante sobre el territorio peruano, debido a su proximidad al litoral y su influencia en las condiciones meteorológicas de la costa.
El mantenimiento de la alerta implica que las instituciones técnico-científicas continuarán evaluando las condiciones oceánicas, atmosféricas, hidrológicas y biológico-pesqueras. Los resultados permitirán actualizar los escenarios previstos conforme avance el fenómeno.
Lluvias superiores a lo normal en varias regiones
Uno de los principales riesgos identificados corresponde al comportamiento de las precipitaciones. Entre noviembre de 2026 y enero de 2027 se esperan lluvias por encima de lo normal en la costa norte, la sierra occidental, la costa central y la sierra central occidental. En determinadas zonas podrían presentarse episodios de intensidad moderada a fuerte.
Entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, el pronóstico contempla que estas condiciones continúen en la costa norte, la costa central y la sierra norte occidental. En el norte, las precipitaciones podrían ser más frecuentes e intensas, lo que incrementaría la necesidad de vigilancia en las localidades expuestas a inundaciones y movimientos en masa.
En contraste, la sierra suroriental, la sierra centro oriental y diferentes sectores de la Amazonía registrarían precipitaciones normales o inferiores a sus promedios históricos. Esta distribución desigual de las lluvias plantea un escenario complejo: mientras algunas regiones afrontarían excesos de agua, otras podrían experimentar limitaciones en la disponibilidad del recurso hídrico.
La región del Titicaca figura entre los territorios que requieren especial atención por la previsión de precipitaciones inferiores a lo habitual, una condición que podría repercutir en sus reservas de agua y actividades productivas.
Ríos podrían incrementar sus caudales durante el verano
El comportamiento de los ríos constituye otro factor de preocupación ante la evolución de El Niño Costero 2026-2027. Según el ENFEN, los principales cursos de agua de la costa norte registrarían caudales superiores a sus valores habituales, principalmente en las cuencas de los ríos Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque.
Esta tendencia podría extenderse a partir de diciembre hacia la costa central, con incrementos en los caudales de los ríos Chillón, Rímac y Lurín. El escenario obliga a prestar atención a las zonas cercanas a las riberas, quebradas y áreas urbanas vulnerables a desbordes, inundaciones y huaicos.
En otras regiones se proyecta un comportamiento diferente. Los ríos tributarios del lago Titicaca mantendrían caudales inferiores a lo normal, mientras que en la Amazonía se esperan condiciones diferenciadas: valores normales en la selva norte y descensos en los sectores centro y sur.
Entre los cursos de agua que podrían verse afectados figuran los ríos Ucayali, Huallaga, Apurímac y Vilcanota. Esta situación podría generar dificultades para las actividades agrícolas y el abastecimiento de agua, especialmente si se prolonga el déficit de precipitaciones durante la temporada de lluvias.
Temperaturas récord y afectación de la fauna marina
El calentamiento del océano también tendrá repercusiones sobre las temperaturas del aire. El ENFEN prevé que las temperaturas en toda la costa peruana permanezcan muy por encima de sus valores habituales, con posibilidades de registrar nuevos récord durante los próximos meses.
Este comportamiento podría prolongar las condiciones de calor y modificar los patrones estacionales, con consecuencias para la población, las actividades económicas y los ecosistemas. La exposición a temperaturas elevadas también representa un desafío para las autoridades sanitarias, que deberán reforzar las recomendaciones de prevención frente a la radiación solar y el estrés térmico.
En el ámbito marino, el pronóstico advierte sobre cambios en la distribución de los recursos pesqueros. La anchoveta de la región norte-centro permanecería profundizada y replegada hacia la zona costera, una condición que dificultaría su disponibilidad como alimento para otras especies.
La reducción del acceso a este recurso podría afectar especialmente a las aves marinas, incluidas las especies guaneras, y a los lobos marinos, debido a la menor disponibilidad de alimento y al deterioro de su condición corporal.
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Sin embargo, otras especies mantendrían presencia en el litoral. Entre ellas figuran el pez sierra, la samasa, el perico, los túnidos y los picudos, cuya distribución responde a las modificaciones de las condiciones oceanográficas.
Reservas hídricas y riesgo de erosión costera
El panorama también genera preocupación por la disponibilidad de agua para los próximos meses. El ENFEN señala que los principales embalses del país continuarían mostrando una tendencia descendente, de acuerdo con su manejo hídrico multipropósito, aunque en general permanecerían dentro de sus condiciones normales.
No obstante, existen situaciones particulares que requieren seguimiento. Los reservorios de Tinajones, en Lambayeque, y Paucarani, en Tacna, continuarían registrando niveles bajos.
La posibilidad de que se presenten precipitaciones inferiores a lo esperado en la sierra sur y sur-centro oriental podría comprometer las reservas disponibles para la campaña agrícola de 2027. Este escenario resulta relevante para los productores que dependen de las lluvias y de los sistemas de almacenamiento para garantizar sus cultivos.
A ello se suma el incremento del nivel del mar, que permanecería por encima de sus valores normales entre noviembre de 2026 y junio de 2027. Si esta condición coincide con oleajes anómalos, aumentaría el peligro de inundaciones y erosión costera, especialmente en playas de poca pendiente y sectores expuestos del litoral.
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El enfoque debe distinguir entre el pronóstico del ENFEN y los posibles impactos: la ocurrencia de lluvias intensas o inundaciones dependerá también de las condiciones locales y de la evolución del fenómeno.
Para seguir la evolución de El Niño Costero y conocer sus posibles impactos en lluvias, temperatura y pesca, revisa aquí el último reporte del ENFEN y consulta nuestra cobertura especial sobre eventos climáticos en Perú.






