Destruyen equipos de minería ilegal en Madre de Dios
Un operativo del Comando Unificado permitió desmantelar motores, balsas, campamentos y otras instalaciones utilizadas para la minería ilegal en el sector El Infierno, provincia de Tambopata. Las autoridades buscan debilitar la capacidad logística de las organizaciones que depredan la Amazonía.
Un operativo del Comando Unificado contra la minería ilegal en Madre de Dios permitió destruir equipos e infraestructura valorizados en más de S/ 11.6 millones. La intervención, ejecutada por la Policía Nacional del Perú (PNP), se realizó en el sector El Infierno, distrito de Inambari, provincia de Tambopata.
La operación se desarrolló el miércoles 4 de noviembre, entre las 3.00 y las 12.00 horas. Participaron agentes de la Dirección de Medio Ambiente (Dirmeamb), la Dirección de Operaciones Especiales (Diropesp), la División contra la Minería Ilegal (Divcomin), el Ejército y representantes del Ministerio Público.
El Ministerio del Interior (Mininter) precisó que los bienes afectados fueron valorizados en S/ 11.629.100. Según la entidad, la intervención busca debilitar la capacidad logística de las organizaciones dedicadas a esta actividad ilícita.
El Infierno: maquinaria y campamentos destruidos
Durante el operativo se interdictaron tres motores sin marca y 13 motores sumergidos, ocho campamentos, 16 balsas, 850 cilindros, 80 timbos de petróleo, ocho pozas y 16 tolvas. También se intervino una motocicleta y otros enseres.
Las balsas y motores remueven sedimentos de los cauces y riberas, mientras que las tolvas y pozas permiten lavar y separar el material aurífero. Los recipientes de combustible abastecen las operaciones instaladas en zonas de difícil acceso.
La destrucción impide que los bienes hallados sigan siendo utilizados, pero no significa que el área esté recuperada: los suelos removidos, los ríos alterados y los bosques afectados requieren vigilancia y restauración.
Operativos consecutivos en Tambopata
La intervención en El Infierno se suma a otras acciones recientes en Inambari. El dos de noviembre, el Ministerio Público encabezó un operativo en el sector Mega 16, en La Pampa, donde la Policía, el Ejército y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) destruyeron más de 20 motores, balsas, motocicletas y otros equipos.
El 30 de octubre, la PNP intervino el sector del kilómetro 102, también en Inambari. Allí inutilizó diez motores, diez balsas tipo traca, diez plataformas de madera, diez pozas, diez tolvas y diez campamentos rústicos. Además, intervino cinco motocicletas y un motocarguero. Los bienes afectados fueron valorizados en S/ 3 993 825.
La sucesión de operativos evidencia la presión que afrontan las autoridades para contener la minería ilegal en Tambopata. También revela que esta actividad utiliza infraestructura dispersa, que puede trasladarse o reinstalarse.
Satélites detectan dragas y bosques degradados
En octubre, imágenes del satélite PerúSAT-1 permitieron identificar 236 dragas vinculadas a la minería ilegal en Inambari y Laberinto. El análisis abarcó más de 33 000 hectáreas y detectó 118 canaletas para lavado de minerales, 242 instalaciones operativas y cinco campamentos clandestinos en la Reserva Nacional Tambopata.
La evaluación reportó más de 4 000 hectáreas de bosque amazónico degradadas en ambos distritos. Por su parte, el programa MAAP informó en mayo de 2026 que la minería ilegal había deforestado unas 500 hectáreas dentro de la reserva entre el segundo semestre de 2025 y comienzos de 2026, principalmente cerca del río Malinowski.
La extracción elimina cobertura vegetal, remueve sedimentos y modifica cauces, con consecuencias para peces, fauna silvestre y comunidades que dependen de los ríos.
Mercurio y contaminación: el costo ambiental
Otro riesgo persistente es el uso de mercurio durante el procesamiento del oro. Investigaciones difundidas por el Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA) en septiembre de 2026 señalaron que la quema de amalgamas en establecimientos de compra de oro es una fuente importante de emisiones de este metal al aire en Madre de Dios. En Laberinto se registraron concentraciones elevadas cerca de estos negocios.
El mercurio puede dispersarse en el ambiente e ingresar a las cadenas alimentarias, por lo que representa un peligro para la salud y los ecosistemas. La Contraloría también ha advertido deficiencias en la fiscalización de su uso en la pequeña minería y minería artesanal.
Control territorial debe continuar tras los operativos
A comienzos de noviembre, el Gobierno informó que había recuperado más de 980 hectáreas, equivalentes al 95 % de las 1 041 hectáreas afectadas por minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata. Según el Minam y el Sernanp, el avance se apoya en operativos, presencia estatal y vigilancia con drones e imágenes satelitales.
Sin embargo, el fiscal de la Nación advirtió que destruir motores y dragas resulta insuficiente si el Estado no mantiene presencia en los territorios recuperados, pues las organizaciones pueden reemplazar rápidamente sus equipos. El desafío exige investigar las redes de financiamiento, impedir el retorno de los mineros, fiscalizar el comercio del oro y restaurar los ecosistemas.
La intervención en El Infierno representa un golpe a la logística de la minería ilegal, pero su efecto duradero dependerá de que la vigilancia y el control ambiental se mantengan.






