Mininter erradica cultivos ilegales de coca y refuerza lucha antidroga
El Programa de Reducción de Cultivos Ilegales en el Perú (PRECIP) eliminó 1.624,4 hectáreas al 21 de octubre y tiene como meta intervenir 16.250 hectáreas durante su segunda fase operativa de 2026. Las acciones se concentran en Huánuco, Ucayali y San Martín.
El Ministerio del Interior (Mininter) reforzó las operaciones contra el narcotráfico en Perú mediante el Programa de Reducción de Cultivos Ilegales en el Perú (PRECIP), que ejecuta labores de erradicación de plantaciones de hoja de coca destinadas a actividades ilícitas. Al 21 de octubre de 2026, el programa había erradicado 1.624,4 hectáreas durante su segunda fase operativa, iniciada el 30 de septiembre, y mantiene como objetivo intervenir 16.250 hectáreas en este periodo.
El ministro del Interior, César Astudillo, supervisó las acciones desde la región Ucayali y ratificó que las operaciones continuarán hasta alcanzar las metas establecidas. Según informó el sector, la intervención busca debilitar la base productiva de las organizaciones dedicadas al tráfico ilícito de drogas y reducir la capacidad de las economías criminales que afectan la seguridad de las comunidades.
La estrategia contempla el trabajo coordinado de la Policía Nacional del Perú (PNP), el Ministerio Público, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) y las unidades policiales encargadas de brindar protección al personal desplegado en el campo.
PRECIP concentra operaciones en tres regiones
Las intervenciones del programa se desarrollan en tres ejes operacionales: Tingo María, en Huánuco; Aguaytía Norte, en Ucayali; y Santa Lucía Norte, en San Martín. Estas zonas forman parte de los territorios priorizados por el Estado para reducir los cultivos ilegales de hoja de coca.
El avance registrado durante la segunda fase se suma a las 3.007,6 hectáreas erradicadas por el Proyecto Especial de Control y Reducción del Cultivo de la Coca en el Alto Huallaga (CORAH) durante la primera fase de 2026. De esta manera, el acumulado anual asciende a 4.632 hectáreas erradicadas, de acuerdo con las cifras difundidas por el Mininter.
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El cumplimiento de la meta de 16.250 hectáreas supone un desafío operativo debido a las condiciones geográficas y meteorológicas de las zonas de intervención. Parte de las plantaciones se encuentra en territorios de difícil acceso, donde los desplazamientos del personal y el abastecimiento de equipos requieren planificación y apoyo logístico.
Astudillo destacó el esfuerzo de los efectivos que participan en las operaciones y sostuvo que las dificultades del terreno no detendrán las acciones previstas. El sector también señaló que el respaldo de las unidades especializadas resulta necesario para mantener la continuidad de las intervenciones y proteger a los equipos desplegados.
¿Qué funciones cumple el nuevo programa antidrogas?
El PRECIP fue creado mediante el Decreto Supremo N.° 003-2026-IN, publicado en abril de 2026. El programa está adscrito al Mininter, bajo el Despacho Viceministerial de Orden Interno, y tiene como objetivo reducir y erradicar los cultivos ilegales en las Zonas Estratégicas de Intervención.
Entre sus funciones figuran ejecutar las labores de erradicación, promover campañas de sensibilización y desarrollar el Plan Anual de Reducción del Espacio Cocalero Ilegal. También debe efectuar el seguimiento y la evaluación de las intervenciones, en concordancia con la Política Nacional contra las Drogas al 2030.
La creación del programa supone una reorganización institucional de las acciones que anteriormente se desarrollaban a través del proyecto CORAH, con la finalidad de integrar sus funciones en una estructura adscrita al Ministerio del Interior.
La norma también establece que la reducción de cultivos ilegales debe contribuir a mejorar las condiciones ambientales, culturales, sociales y económicas de las poblaciones ubicadas en los territorios intervenidos. Este enfoque plantea que la política antidrogas no se limite a eliminar plantaciones, sino que considere las características de las comunidades y la sostenibilidad de las zonas de intervención.
Cultivos de coca: Perú registró una reducción en 2025
Las operaciones de erradicación se desarrollan en un contexto en el que el país registró una disminución de la superficie cultivada con hoja de coca durante 2025. Según el monitoreo presentado por Devida, con acompañamiento técnico de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el área pasó a 84.546 hectáreas, una reducción de 5,8% respecto del año anterior.
El informe señala que la superficie disminuyó por tercer año consecutivo. Entre 2022 y 2025, el área cultivada pasó de 95.008 a 84.546 hectáreas, lo que representa una reducción acumulada de aproximadamente 11%.
Entre las zonas que registraron descensos figuran Bajo Ucayali, La Convención-Lares, Putumayo, Bajo Huallaga y Aguaytía. Estos resultados aportan información para orientar las políticas públicas, aunque las cifras de superficie cultivada y las hectáreas erradicadas corresponden a indicadores diferentes: la primera mide la extensión estimada de los cultivos y la segunda contabiliza las áreas intervenidas por las autoridades.
Devida utiliza información técnica para identificar tendencias territoriales y evaluar la evolución de los cultivos. Estos datos son relevantes para definir prioridades, medir resultados y complementar las acciones de control con estrategias de desarrollo alternativo en las zonas productoras.
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Cooperación internacional y control del narcotráfico
El Mininter destacó también la cooperación con Estados Unidos, a través de la Sección de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL), destinada a fortalecer las capacidades operativas frente al tráfico ilícito de drogas. Según el sector, la incorporación de maquinaria y aeronaves contribuye al desarrollo de las intervenciones del PRECIP.
Otro asunto abordado por el ministro fue la necesidad de revisar el marco normativo que regula la interdicción aérea en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Astudillo consideró necesario evaluar mecanismos para enfrentar el traslado de cargamentos de cocaína mediante avionetas, respetando el marco legal vigente.
La propuesta apunta a reforzar la respuesta frente a las distintas modalidades empleadas por las organizaciones criminales. El ministro advirtió, además, que estas redes pueden diversificar sus actividades hacia otros delitos, como la minería ilegal y la trata de personas.
La continuidad de las operaciones dependerá de la coordinación entre las instituciones involucradas, la disponibilidad de recursos y la capacidad para intervenir en territorios complejos. El desafío para el Estado será sostener los resultados de la erradicación y complementar el control territorial con acciones que reduzcan la vulnerabilidad económica y social de las poblaciones afectadas por las economías ilícitas.
Próximos desafíos de la estrategia antidrogas
El principal reto será cumplir las metas de erradicación y sostener la reducción de los cultivos ilegales sin descuidar la seguridad de las comunidades. Para ello, será clave articular el control territorial con prevención, desarrollo alternativo y evaluación periódica de resultados.
Para entender cómo avanzan las acciones del Estado frente al narcotráfico y los cultivos ilegales de coca, revisa también este informe sobre los operativos antidrogas en Loreto y sigue la cobertura de República Sostenible sobre seguridad, territorio y economías ilícitas.






