Castaña amazónica conserva bosques en Madre de Dios
El XIII Festival de la Castaña puso en valor a productores y emprendimientos de Madre de Dios, donde más de un millón de hectáreas de bosque están vinculadas a concesiones castañeras.
La castaña amazónica volvió a ocupar el centro de la actividad productiva y ambiental de Madre de Dios durante el XIII Festival de la Castaña, encuentro que reunió a productores, organizaciones, instituciones públicas y privadas y emprendimientos de la región. La celebración permitió mostrar cómo el aprovechamiento sostenible de este fruto puede generar ingresos mientras contribuye a mantener los bosques amazónicos en pie.
La actividad también puso de relieve la dimensión económica de una cadena productiva que involucra a más de 15,000 personas en el país y que genera un movimiento superior a los US$35 millones anuales en exportaciones, según información difundida durante el festival.
Castaña protege más de un millón de hectáreas
Madre de Dios concentra la principal actividad castañera del Perú. Actualmente existen 1,240 concesiones de castaña que abarcan 1 millón 74,851 hectáreas de bosque amazónico, de acuerdo con información del Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR).
La importancia de estas áreas radica en que la castaña no depende de plantaciones agrícolas convencionales. El fruto se obtiene de árboles que crecen naturalmente en bosques amazónicos, por lo que mantener el ecosistema en buenas condiciones resulta fundamental para sostener la producción.
OSINFOR señala que la supervisión de las concesiones verifica prácticas como la protección de árboles semilleros, el mantenimiento de caminos y campamentos, así como el cumplimiento de los planes de manejo y la identificación de los árboles aprovechados.
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Festival destacó trabajo de los productores
El Festival de la Castaña 2026 incluyó exhibiciones, actividades culturales y tradicionales concursos de pelado, chancado y cargado del fruto. El encuentro fue organizado por la Mesa Técnica Regional de la Castaña de Madre de Dios, presidida por la Cooperativa Agraria, Forestal y de Servicios Ambientales de Madre de Dios (Coopafsamad).
La celebración buscó acercar al público a una actividad que forma parte de la identidad regional y mostrar los diferentes productos derivados de la castaña. También permitió visibilizar el trabajo de las familias que participan en la recolección, transformación y comercialización.
Una de las principales características de esta cadena es su relación directa con el bosque en pie. A diferencia de actividades que requieren eliminar cobertura vegetal para producir, la recolección de castaña puede realizarse sin talar los árboles que generan el fruto.
Una cadena que busca mayor valor agregado
El fortalecimiento de la actividad castañera también forma parte de la Hoja de Ruta para la Castaña Amazónica al 2030, presentada en 2025. El documento plantea mejorar la gobernanza de la cadena, promover la innovación y diversificación, fortalecer la participación de mujeres y jóvenes y asegurar un manejo responsable de los bosques.
En Madre de Dios, el Programa Bosques del Ministerio del Ambiente ha impulsado además 71 planes de negocio, de los cuales 50 están relacionados con la cadena de valor de la castaña. Estas iniciativas representan una inversión superior a S/16,9 millones y contemplan equipamiento, infraestructura, asistencia técnica y capacitación.
El objetivo es que los productores no se limiten a comercializar materia prima, sino que puedan avanzar hacia productos transformados con mayor valor agregado y mejores oportunidades de mercado.
Exportaciones alcanzaron US$48 millones en 2025
La importancia económica de la castaña peruana también se refleja en sus ventas internacionales. Según cifras del Banco Central de Reserva del Perú citadas por Andina, las exportaciones de castaña amazónica alcanzaron US$48 millones en 2025, 27,6% más que el año anterior.
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El crecimiento ocurre en un mercado donde la conservación del ecosistema es determinante. Los árboles de castaña pueden tardar entre 20 y 30 años en comenzar a producir frutos y requieren condiciones ecológicas específicas, incluida la presencia de polinizadores y fauna que participa en la dispersión de sus semillas.
Por ello, la productividad de la cadena depende de la permanencia de bosques maduros y saludables.
Castañeros enfrentan desafíos para conservar el bosque
El modelo, sin embargo, enfrenta retos. OSINFOR reportó que, entre 2021 y 2025, sus supervisiones identificaron 77,493.86 metros cúbicos de madera extraída sin autorización en concesiones castañeras, situación que puede afectar el ecosistema y las condiciones necesarias para la regeneración natural de la especie.
Otro desafío es el relevo generacional. El organismo ha advertido sobre la disminución del interés de jóvenes en continuar con esta actividad tradicional, pese a su importancia económica y ambiental.
En paralelo, existen iniciativas orientadas a reconocer las buenas prácticas. En julio de 2026, el Gobierno Regional de Madre de Dios reconoció a 12 titulares de concesiones con certificación FSC de manejo forestal y servicios ecosistémicos, vinculada con estándares de sostenibilidad, legalidad, trazabilidad y conservación de la biodiversidad.
El festival, así, mostró que la castaña amazónica representa mucho más que un producto comercial: constituye una actividad económica estrechamente ligada a la conservación de los bosques y al conocimiento transmitido entre generaciones. El desafío para Madre de Dios será consolidar esta cadena con mayor valor agregado, mercados sostenibles y participación de las nuevas generaciones.
La castaña amazónica se consolida como una actividad clave para conservar los bosques de Madre de Dios. Conoce aquí la hoja de ruta de la castaña amazónica al 2030 y revisa qué medidas buscan fortalecer esta cadena sostenible en la Amazonía peruana.






