Lago Titicaca pierde 53 cm y crece riesgo de déficit hídrico
El nivel del lago Titicaca descendió 53 centímetros desde mayo y podría reducirse hasta 70 cm en noviembre, en medio de la escasez de lluvias y altas temperaturas en Puno.
El lago Titicaca enfrenta un nuevo escenario de presión hídrica. Desde el 1 de mayo hasta el 6 de octubre de 2026, el nivel de sus aguas descendió 53 centímetros, debido principalmente a la escasez de precipitaciones y al incremento de las temperaturas, condiciones que favorecen una mayor evaporación.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió que la tendencia podría continuar durante las próximas semanas y que el descenso acumulado llegaría a 70 centímetros hacia fines de noviembre, lo que incrementaría la preocupación por la disponibilidad de agua en el altiplano puneño.
El Titicaca pierde agua por falta de lluvias
El director del Senamhi en Puno, Sixto Flores Sancho, explicó que la combinación de déficit de lluvias y temperaturas elevadas está acelerando la pérdida de agua del lago.
La evaporación constituye uno de los principales efectos visibles de este escenario climático. El descenso del nivel del Titicaca no solo representa una señal de la situación hídrica regional, sino que también genera preocupación entre las poblaciones que dependen del recurso para sus actividades productivas.
La evolución del lago resulta especialmente relevante en una región donde buena parte de la agricultura y ganadería depende de las condiciones de precipitación. Una menor disponibilidad de agua puede complicar las próximas campañas y aumentar la vulnerabilidad de los productores rurales.
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El Niño aumenta la preocupación en Puno
El comportamiento del fenómeno El Niño constituye uno de los factores considerados dentro del escenario climático que afronta el altiplano. El Senamhi prevé que las condiciones adversas para la disponibilidad de agua podrían prolongarse durante los próximos meses.
En septiembre, el organismo ya había advertido que Puno enfrentaba un riesgo de déficit hídrico para el inicio de 2027 y recomendó adoptar medidas preventivas para proteger la producción agrícola. En ese momento, el Titicaca acumulaba una disminución de 46 centímetros y se estimaba que la evaporación estacional continuaría afectando su nivel.
El escenario actual confirma la tendencia y eleva la necesidad de anticipar medidas para reducir los efectos de una eventual escasez prolongada.
Lluvias podrían caer 40% entre enero y marzo
Las perspectivas para el verano también generan preocupación. Según las proyecciones difundidas por el Senamhi, las precipitaciones podrían ubicarse hasta 40% por debajo del promedio histórico entre enero, febrero y marzo de 2027.
De concretarse este escenario, aumentaría el riesgo de sequía en el altiplano y se intensificaría la presión sobre las actividades agrícolas y pecuarias de Puno. Las lluvias de esos meses resultan determinantes para la recuperación de las fuentes de agua y para el desarrollo de las campañas productivas.
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El panorama se suma a un contexto nacional de déficit hídrico. Un escenario elaborado por el Cenepred identificó 397 distritos con riesgo muy alto por déficit hídrico durante el periodo 2026-2027. En la vertiente del Titicaca, además, el río Ilave presenta caudales inferiores a lo normal.
Heladas se suman al déficit hídrico
La escasez de agua no es el único riesgo que enfrenta Puno. El Senamhi también pronosticó descensos de las temperaturas nocturnas y heladas meteorológicas entre el 5 y el 7 de octubre, con mayor intensidad el martes 6.
La coincidencia de déficit hídrico, temperaturas extremas y una eventual reducción de las lluvias plantea un escenario complejo para los productores del altiplano. Por ello, el organismo meteorológico convocó a autoridades, productores, representantes de la sociedad civil y ciudadanía a una reunión sobre las perspectivas climáticas 2026-2027.
La prevención resulta clave para reducir pérdidas y permitir que las comunidades adapten sus actividades productivas al comportamiento esperado del clima.
Autoridades deben reforzar medidas de prevención
La situación del lago Titicaca ocurre mientras las entidades públicas fortalecen las acciones frente al déficit hídrico. La Autoridad Nacional del Agua estableció recientemente medidas extraordinarias para atender las demandas de agua en zonas comprendidas en la declaratoria de emergencia, ante un escenario en el que El Niño podría modificar el régimen de precipitaciones e incrementar el déficit hídrico, principalmente en la sierra sur y centro.
A ello se suma que el ENFEN mantiene la Alerta de El Niño Costero y prevé que este escenario persista hasta el verano de 2027, aunque sus impactos regionales no son uniformes y deben interpretarse según las condiciones climáticas particulares de cada zona.
Con el Titicaca camino a una posible reducción de 70 centímetros, Puno afronta meses decisivos. El monitoreo de lluvias, temperaturas, caudales y disponibilidad de agua será fundamental para anticipar los efectos sobre la población y las actividades productivas del altiplano.
Si quieres seguir la evolución del lago Titicaca y el impacto del déficit hídrico en Puno, revisa también nuestras notas sobre el riesgo de escasez de agua en 2027 y las proyecciones del fenómeno El Niño para los próximos meses.






