Cordillera Blanca: IGP vigilará cuatro quebradas ante aluviones
El nuevo sistema de monitoreo del IGP permitirá vigilar cuatro quebradas de la Cordillera Blanca, en Áncash, para detectar a tiempo aluviones y flujos de detritos. Una segunda etapa contempla instalar 32 bocinas receptoras de alertas en localidades expuestas, en línea con otros esfuerzos sobre glaciares y riesgo climático en Áncash.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) vigilará cuatro quebradas críticas de la Cordillera Blanca, en la región Áncash, mediante un sistema tecnológico diseñado para generar información oportuna ante posibles aluviones y flujos de detritos. La herramienta busca fortalecer la capacidad de respuesta de las autoridades y reducir el riesgo para las poblaciones asentadas en las zonas vulnerables.
El Ministerio del Ambiente (Minam), a través del IGP, entregó la primera etapa del Sistema de Monitoreo de Aluviones y Flujos de Detritos al Gobierno Regional de Áncash. La ceremonia contó con la participación del ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc Portocarrero, y del jefe institucional del IGP, Hernando Tavera.
El sistema permitirá vigilar las quebradas Llaca-Casca, Llullán, Mancos y Llanganuco, consideradas prioritarias por su exposición a lluvias intensas, deslizamientos, desbordes de lagunas y otros fenómenos naturales capaces de desencadenar movimientos de masa. La información recopilada será gestionada desde el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) de Áncash.
La implementación busca convertir los datos científicos en herramientas para anticipar situaciones peligrosas y facilitar decisiones de las autoridades antes de que una emergencia afecte a las comunidades.
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Cordillera Blanca: cámaras y sensores funcionarán con energía solar
Las estaciones instaladas en las cuatro quebradas cuentan con cámaras y sensores de movimiento y altitud, desarrollados por especialistas del IGP. Estos equipos permitirán recopilar información sobre las condiciones que podrían anticipar un flujo de detritos y transmitirla al centro regional de emergencias.
Una de las ventajas del sistema es su autonomía energética. Los dispositivos funcionan mediante paneles solares y baterías, lo que facilita su operación en sectores alejados y de difícil acceso de la Cordillera Blanca.
La tecnología busca mejorar la vigilancia en una región expuesta a peligros asociados con el entorno glaciar y las precipitaciones intensas. Sin embargo, la detección de condiciones peligrosas debe complementarse con protocolos de comunicación, personal preparado y decisiones oportunas para que la información contribuya efectivamente a proteger vidas.
Instalarán 32 bocinas para alertar a comunidades en riesgo
La segunda etapa del proyecto contempla la instalación de 32 bocinas receptoras de alertas en localidades expuestas a lo largo de las quebradas monitoreadas. Estos dispositivos permitirán reforzar la difusión de avisos generados desde el COER Áncash y facilitar que la población reciba información ante una posible emergencia.
La medida se suma a los avances del sistema de monitoreo de flujos para la generación de alertas MOFU-IGP, cuya implementación comenzó en 2025 y continuó durante 2026. En abril del 2026, el IGP informó sobre la puesta en funcionamiento de una red para vigilar cinco quebradas vulnerables de Áncash, entre ellas Cojup, Casca-Llaca, Llullán, Mancos-Tinco y Llanganuco.
Además de la tecnología, la preparación de los habitantes será determinante. La población debe conocer las señales de alerta, identificar rutas de evacuación y participar en simulacros para responder de forma organizada ante un huaico o aluvión.
Con la participación del Minam, el IGP, el Gobierno Regional de Áncash y las municipalidades, el objetivo es consolidar un sistema de prevención de desastres en la Cordillera Blanca que combine vigilancia científica, alertas oportunas y preparación comunitaria.
Para conocer más sobre los riesgos asociados al retroceso glaciar y las medidas de prevención en Áncash, revisa nuestra cobertura sobre glaciares y riesgo climático en la Cordillera Blanca y mantente atento a las alertas oficiales de las autoridades locales.






