Joanna Fischer asume presidencia del OEFA
La nueva presidenta del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental cuenta con más de 15 años de experiencia en el sector público y una trayectoria vinculada a la gestión ambiental. Su designación busca reforzar una fiscalización técnica, oportuna y efectiva en el país.
El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) tiene una nueva conducción. El Gobierno designó a Joanna Fischer Battistini como presidenta del Consejo Directivo de esta entidad adscrita al Ministerio del Ambiente (Minam), cargo que asumió el 9 de agosto de 2026.
La designación fue oficializada mediante la Resolución Suprema N.° 012-2026-MINAM, publicada en el boletín de Normas Legales del diario oficial 'El Peruano'. El nombramiento coloca al frente del organismo a una funcionaria con experiencia en gestión pública, conducción institucional y asuntos ambientales.
De acuerdo con el Minam, el objetivo de la designación es fortalecer la conducción del OEFA y consolidar una fiscalización ambiental técnica, oportuna y efectiva, orientada a promover el cumplimiento de las obligaciones ambientales, brindar predictibilidad a los administrados y garantizar la protección del ambiente y los derechos de la ciudadanía.
Joanna Fischer y su experiencia en gestión ambiental
Fischer Battistini es abogada por la Universidad de Lima y cuenta con más de 15 años de experiencia en el sector público. Además, realizó estudios de maestría en Gestión Pública en la Universidad de San Martín de Porres y en la escuela de negocios EUCIM de España.
Su trayectoria incluye una etapa especialmente vinculada con el sector ambiental. La nueva titular del OEFA ocupó la presidencia ejecutiva y la gerencia general del Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace), organismo responsable de evaluar y aprobar los estudios de impacto ambiental detallados de grandes proyectos de inversión.
Esta experiencia resulta relevante para su nuevo cargo porque el Senace y el OEFA forman parte de la institucionalidad ambiental peruana, aunque cumplen funciones diferentes. Mientras el Senace está vinculado con la evaluación de los impactos ambientales de determinados proyectos, el OEFA tiene responsabilidades relacionadas con la evaluación, supervisión y fiscalización del cumplimiento de obligaciones ambientales.
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Antes de llegar al OEFA, Fischer también fue secretaria general de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) y ocupó cargos de responsabilidad en la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran).
Su paso más reciente por el Minam también evidencia su cercanía con la política ambiental. En marzo de 2026 fue designada jefa de la Oficina General de Asesoría Jurídica y posteriormente asumió la jefatura del Gabinete de Asesores del ministerio.
¿Qué funciones cumple el OEFA en el Perú?
El cambio de liderazgo ocurre en una institución que cumple un papel central dentro del sistema de gestión ambiental peruano. El OEFA es el ente rector del Sistema Nacional de Evaluación y Fiscalización Ambiental (Sinefa) y tiene entre sus responsabilidades impulsar el cumplimiento de las obligaciones ambientales de los agentes económicos.
La fiscalización ambiental comprende diferentes etapas. Entre ellas se encuentran la evaluación ambiental, la supervisión y la fiscalización en sentido estricto, que puede incluir procedimientos administrativos sancionadores cuando se detectan incumplimientos. El organismo también supervisa a las entidades de fiscalización ambiental de los ámbitos nacional, regional y local.
La institución cuenta, además, con herramientas para fortalecer sus labores de vigilancia y control. Entre ellas figuran sistemas de supervisión, plataformas de información, mecanismos de atención ciudadana y herramientas para identificar obligaciones ambientales de los administrados.
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En ese escenario, uno de los principales desafíos de la nueva gestión será mantener el equilibrio entre prevención, supervisión, sanción y promoción del cumplimiento ambiental. La fiscalización no solo busca castigar las infracciones, sino también evitar que los impactos ambientales se produzcan o se agraven.
Innovación y evidencia científica serán claves
El OEFA también viene impulsando el uso de información científica y nuevas herramientas tecnológicas para mejorar sus intervenciones. Su Agenda de Investigación e Innovación para la Fiscalización Ambiental 2026 establece prioridades relacionadas con calidad ambiental, recursos hídricos, gobernanza, recuperación de ecosistemas, contaminación, cambio climático e impactos derivados de distintas actividades económicas.
Este enfoque puede adquirir mayor importancia durante la gestión de Fischer, debido a que un control ambiental moderno requiere información confiable para determinar dónde existen mayores riesgos ambientales y qué actividades necesitan una vigilancia prioritaria.
Entre las herramientas que forman parte de la capacitación especializada del OEFA figuran la teledetección, el análisis de información, la innovación tecnológica y la generación de evidencia científica. El Programa de Extensión Universitaria en Fiscalización Ambiental 2026 incorpora precisamente estos componentes en la formación de nuevos especialistas.
La apuesta por la innovación también responde a la diversidad de problemas ambientales que enfrenta el país, desde contaminación de agua y suelo hasta emisiones atmosféricas, manejo de residuos, impactos de actividades extractivas y afectaciones a ecosistemas.
Para entender mejor los retos de la nueva gestión de Joanna Fischer en el OEFA, revisa también nuestra cobertura sobre las acciones de fiscalización ambiental y monitoreo del organismo en distintas regiones del país.






