OEFA inspecciona relleno de Pongor para reforzar gestión ambiental
La supervisión preventiva del OEFA en el relleno sanitario de Pongor, en Áncash, busca fortalecer el manejo de los residuos sólidos municipales, reducir riesgos ambientales y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.

La gestión adecuada de los residuos sólidos continúa siendo uno de los principales desafíos ambientales del país. En ese contexto, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) realizó una diligencia preliminar en el Relleno Sanitario de la Planta de Tratamiento y Disposición Final de Residuos Sólidos de Pongor, ubicado en el distrito de Independencia, provincia de Huaraz, con el objetivo de verificar las condiciones de operación de esta infraestructura y promover el cumplimiento de la normativa ambiental.
La intervención forma parte de las estrategias preventivas que desarrolla la entidad adscrita al Ministerio del Ambiente para fortalecer la gestión de los residuos sólidos municipales y prevenir impactos negativos sobre el ambiente y la salud de la población.
Durante la inspección, los especialistas del OEFA evaluaron aspectos técnicos relacionados con la disposición final de los residuos, el estado de las celdas de confinamiento, el sistema de manejo de lixiviados, el control de emisiones de gases y las labores de cobertura de los residuos, procesos indispensables para garantizar un funcionamiento seguro de un relleno sanitario.
Como resultado de la diligencia, la entidad recomendó a la Municipalidad Distrital de Independencia mantener la cobertura permanente de los residuos, optimizar el sistema de manejo de lixiviados y fortalecer el control de gases generados por la descomposición de los desechos, medidas orientadas a minimizar riesgos ambientales y sanitarios.
Importancia del relleno sanitario de Pongor
El relleno sanitario de Pongor constituye una de las principales infraestructuras para la disposición final de residuos sólidos en la provincia de Huaraz. Su adecuada operación permite evitar que los desechos sean depositados en botaderos informales, donde suelen producirse problemas como contaminación del suelo, afectación de cuerpos de agua, proliferación de vectores y emisión de gases de efecto invernadero.
A diferencia de un botadero, un relleno sanitario cuenta con sistemas diseñados para controlar los impactos ambientales mediante la impermeabilización del suelo, el tratamiento de lixiviados, el manejo de gases y la compactación de los residuos, contribuyendo a proteger la salud pública.
El OEFA destacó que este tipo de intervenciones preventivas también buscan orientar técnicamente a los gobiernos locales para que mejoren continuamente la operación de sus infraestructuras de disposición final.
Fiscalización ambiental en distintas regiones
La supervisión realizada en Áncash forma parte de una estrategia nacional que el OEFA viene desarrollando durante los últimos meses en diversas regiones del país para verificar el adecuado funcionamiento de rellenos sanitarios y áreas degradadas por residuos sólidos.
En Huancayo, por ejemplo, especialistas del organismo detectaron recientemente deficiencias operativas en el relleno sanitario de Tiranapampa, entre ellas áreas sin impermeabilizar, pozas de lixiviados próximas a su máxima capacidad y problemas en el sistema de drenaje de gases, situaciones que podrían generar riesgos ambientales si no son corregidas oportunamente.
En Tacna, el OEFA también supervisó el manejo de residuos en el botadero Alto Intiorko y en el relleno sanitario administrado por la municipalidad provincial, verificando el cumplimiento de medidas administrativas previamente impuestas para reducir los impactos ambientales derivados de la disposición final de los desechos.
Estas acciones reflejan una política de vigilancia permanente sobre las infraestructuras de residuos sólidos, especialmente en aquellas donde existen antecedentes de observaciones técnicas o riesgos potenciales.
El desafío nacional de los residuos sólidos
La adecuada gestión de los residuos sólidos municipales continúa siendo uno de los retos ambientales más importantes del Perú. De acuerdo con el OEFA, el país registra miles de áreas degradadas por la disposición inadecuada de residuos, muchas de ellas producto de antiguos botaderos que requieren procesos de recuperación ambiental.
El crecimiento urbano, el incremento del consumo y la limitada infraestructura para la disposición final han generado una presión creciente sobre los gobiernos locales, responsables de la recolección y tratamiento de los residuos domiciliarios.
Frente a este escenario, el Ministerio del Ambiente impulsa la construcción y mejora de infraestructura especializada, además de programas destinados a cerrar botaderos informales, recuperar áreas degradadas y fortalecer las capacidades de las municipalidades.
Según información difundida por el Ejecutivo, aún existen más de 2,700 botaderos en el territorio nacional que forman parte de estrategias progresivas de recuperación ambiental, mientras se continúa ampliando la infraestructura de rellenos sanitarios para atender la creciente generación de residuos.
Prevención y mejora continua
El OEFA precisó que las acciones desarrolladas en Pongor corresponden a una estrategia de promoción del cumplimiento, orientada a prevenir futuras infracciones ambientales antes que imponer sanciones.
La entidad continuará realizando seguimiento a las recomendaciones formuladas durante la inspección para verificar que la municipalidad implemente las mejoras técnicas sugeridas y garantice una operación eficiente del relleno sanitario.
Asimismo, recordó que una correcta gestión de los residuos sólidos no solo reduce los impactos sobre el ambiente, sino que también protege la salud de las comunidades cercanas, disminuye la contaminación del suelo y del agua y contribuye al desarrollo sostenible de las ciudades.
Con intervenciones como la realizada en Áncash, el OEFA busca consolidar una gestión moderna de los residuos sólidos, basada en la prevención, la asistencia técnica y el cumplimiento de los estándares ambientales, fortaleciendo así la protección del ambiente y la calidad de vida de la población peruana.