logo-inforregionInforegión

Expertos internacionales impulsan red de datos para salvar a los polinizadores en América Latina y el Caribe

En el marco del Día Mundial de las Abejas, la FAO y la cooperación alemana GIZ inauguraron un foro regional orientado a cerrar las brechas de información y lanzar una plataforma de gestión del conocimiento.

Expertos internacionales impulsan red de datos para salvar a los polinizadores e
Expertos internacionales impulsan red de datos para salvar a los polinizadores e Fuente: Difusión - Crédito: Difusión

En un esfuerzo internacional por frenar el declive de las especies que sostienen la seguridad alimentaria global, se celebró el Foro Internacional “Cerrando brechas de información sobre polinizadores y su servicio ecosistémico en América Latina y el Caribe”. El encuentro virtual buscó articular una respuesta conjunta ante la alarmante falta de datos unificados y protocolos de monitoreo armonizados, factores que actualmente impiden diseñar estrategias estatales y corporativas eficaces para proteger a estos insectos.

Organizado por la cooperación alemana para el desarrollo (GIZ), mediante el proyecto regional Poli-LAC, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el foro reunió a un centenar de especialistas de la región. Científicos, autoridades y representantes del sector privado de Perú, Brasil, Costa Rica, México y Paraguay compartieron diagnósticos y soluciones viables para enfrentar esta crisis ecológica.

Durante la apertura, Andres Gonzales, oficial de Ganadería Sostenible de la FAO, recordó una premisa fundamental en la conservación: "no se puede proteger lo que no se conoce". El especialista advirtió que amenazas directas como la deforestación, el uso inadecuado de pesticidas, las especies invasoras y la fragmentación de hábitats exigen métricas precisas para que las políticas de protección dejen de ser meros enunciados y se transformen en acciones concretas.

Gonzales subrayó que la paulatina desaparición de las abejas y otros polinizadores no es solo un dilema ambiental, sino una amenaza directa contra la supervivencia humana. Debido a que cerca del 75% de los cultivos alimentarios del planeta dependen estrictamente de la polinización, la protección de estos insectos resulta una condición indispensable para asegurar la estabilidad nutricional y el rendimiento de los sistemas agroalimentarios mundiales.

Frente a este panorama, Andreas Gettkant, director del proyecto regional Poli-LAC de GIZ Cono Sur, señaló que la fragmentación de la información en América Latina actúa como un cuello de botella crítico que invisibiliza el valor real de estos servicios en las cuentas ambientales y políticas agrícolas nacionales. Para mitigar esta deficiencia, anunció que en los próximos tres años se implementará una plataforma regional de gestión del conocimiento en alianza estratégica con la FAO.

Esta nueva herramienta digital no operará como un simple repositorio pasivo de archivos, sino que funcionará como un sistema de interoperabilidad capaz de integrar indicadores científicos con marcos de decisión política. El objetivo final es estandarizar el monitoreo biológico en la región, lo que facilitará que los países miembros reporten de manera coordinada sus avances bajo el marco mundial de biodiversidad 2030 con evidencias robustas y comparables.

El foro también sirvió de vitrina para explorar herramientas tecnológicas de vanguardia, como el uso de inteligencia artificial (IA) y big data aplicadas al monitoreo de la biodiversidad. No obstante, los expertos recalcaron que estas innovaciones dependen estrictamente de la calidad y el reconocimiento de las fuentes de información primaria generadas por los investigadores en el territorio, puesto que la tecnología requiere insumos fidedignos para proyectar escenarios reales.

Al cierre del encuentro, las delegaciones coincidieron en que el éxito de esta iniciativa dependerá de consolidar una red humana e institucional viva y de superar las profundas desigualdades en el acceso y aprovechamiento de los datos. El reto inmediato para la cooperación internacional será fortalecer las capacidades locales y traducir el conocimiento científico y los saberes tradicionales en acciones políticas vinculantes, con una gobernanza ambiental justa para toda la región.