Pan con chicharrón y 5G: tenemos dos razones para celebrar


Pan con chicharrón y 5G: tenemos dos razones para celebrar
Pan con chicharrón y 5G: tenemos dos razones para celebrar Fuente: Difusión - Crédito: Difusión

El Perú no solo conquistó el Mundial de Desayunos de Ibai Llanos con su glorioso pan con chicharrón. Este mes también dio un paso decisivo hacia el desarrollo digital: ya tenemos 5G. El viernes 12, el MTC adjudicó espectro en la banda de 3.5 GHz a cuatro operadores, habilitando por fin redes 5G de calidad y poniendo al país a la altura de sus vecinos en América Latina.

Este logro no es solo motivo de orgullo tecnológico. Es una herramienta poderosa para cerrar brechas sociales, económicas y digitales, y avanzar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.

¿Qué significa tener un 5G de verdad?

  • Asignación de espectro continuo: Cada operador recibió 100 MHz, lo que permite redes 5G Stand Alone (SA), con capacidad para aplicaciones críticas como telemedicina, educación inmersiva y automatización industrial.
  • Compromisos sociales: Se conectarán más de 1,500 localidades rurales y 2,230 km de carreteras, beneficiando a más de 140,000 peruanos que nunca tuvieron acceso a internet móvil.
  • Despliegue estratégico: Se priorizarán colegios, hospitales, universidades públicas y sedes deportivas, incluyendo el Estadio Nacional y los Juegos Panamericanos.

¿Y qué tiene que ver esto con los ODS?

Mucho. Desde República Sostenible lo decimos claro: el 5G es desarrollo, no solo telecomunicaciones. Algunos ejemplos:

  • ODS 4 (Educación): Laboratorios virtuales, clases inmersivas y evaluación en línea sin latencia.
  • ODS 3 (Salud): Telemedicina en tiempo real, imágenes médicas de alta resolución y monitoreo remoto.
  • ODS 8 y 9 (Trabajo decente, Industria e Infraestructura): Minería, agroindustria y logística 4.0 requieren redes privadas y latencias ultrabajas.
  • ODS 10 y 11 (Reducción de desigualdades, Ciudades sostenibles): Con FWA, el 5G lleva banda ancha a zonas rurales donde la fibra no llega.

Lo que sigue

Para que el 5G no se quede en titulares, necesitamos:

  1. Despliegue eficiente y sostenible: Usar infraestructura existente, compartir torres y postes, y agilizar la modificación del reglamento ambiental para evitar sobrecostos innecesarios.
  2. Cerrar brechas de habilidades: Promover alfabetización digital y servicios públicos digitales que impulsen la adopción.
  3. Monitorear compromisos: Asegurar (pero también apoyar con simplificación regulatoria) que los operadores cumplan con sus metas de cobertura e inversión.

Pan con chicharrón y 5G: dos símbolos de lo que el Perú puede lograr cuando nos unimos por un mismo objetivo. Uno nos recuerda nuestra riqueza gastronómica; el otro, nuestra capacidad de avanzar hacia un futuro más conectado, inclusivo y competitivo.