Lambayeque espera fondos para prevenir efectos de El Niño

Autoridades señalan que se requiere una labor urgente para construir defensas ribereñas, entre otras obras determinantes.

Lambayeque espera fondos para prevenir efectos de El Niño.
Lambayeque espera fondos para prevenir efectos de El Niño. Fuente: Difusión - Crédito: Difusión

El Gobierno Regional de Lambayeque efectúa labores para prevenir los efectos que podría tener El Niño en puntos críticos de esta jurisdicción en los que —según denuncias— se han dejado inconclusas diversas obras de carácter preventivo.

En diálogo con la Agencia Andina, el gobernador regional, Jorge Pérez Flores, señaló que ha pedido que se emita la normatividad correspondiente a fin de facilitar que los gobiernos regionales y locales puedan tener margen para reorientar sus recursos, con prioridad en gastos para la ejecución de obras de contención, como defensas ribereñas y drenajes fluviales.

Refirió que, mientras se da esta situación, el gobierno regional a su cargo adquirió maquinaria pesada que ha sido distribuida entre los municipios de la región.

Sin embargo, añadió, la normatividad vigente impide que las instancias regionales puedan reanudar las obras que venían ejecutándose por encargo de la Autoridad Nacional de Infraestructura (Anin) y que se encuentran suspendidas.

“Cuando existe un contrato firmado con una empresa y cuando existe un proyecto en ejecución, legalmente ni los gobernadores ni los alcaldes ni nadie puede meterse a hacer ningún tipo de actividad, salvo que tengamos un decreto de urgencia o un decreto supremo que nos lo autorice”, refirió.

El Niño: obras inconclusas aumentan riesgos

El gobernador de Lambayeque indicó que han quedado en su región obras inconclusas en las defensas ribereñas de los ríos Motupe, La Leche, Chancay y Zaña. Estas estaban a cargo de la Anin, pero dicha entidad suspendió la ejecución de los contratos correspondientes.

Pérez consideró que con un desembolso de aproximadamente S/3.000 millones podrían cubrirse las inversiones inmediatas para las obras de contingencia que demandan los efectos de El Niño. “Con una norma rápida, concreta, pero mandatoria, podremos nosotros reorientar ese dinero”, señaló.

La autoridad regional indicó que el punto más crítico frente a los posibles embates de la naturaleza derivados del fenómeno de El Niño está en los alrededores del río La Leche. Añadió que en dicho lugar no se ha iniciado la construcción de las defensas ribereñas.

El gobernador indicó que a 50 metros de ese punto se encuentra el Bosque Seco de Pómac, en el cual, además, se ubica la Huaca del Oro, espacio en el que se encontró la máscara del Señor de Sicán y que también corre riesgo frente a eventuales desbordes. “Se calcula que en esa huaca debe haber enterrada media tonelada de oro”, señaló.

Medidas urgentes ante El Niño

Reclamó, por tanto, aplicar medidas como la colocación de geobolsas y geomasas para contener el crecimiento del referido río una vez que se incrementen las precipitaciones pluviales por efecto de El Niño.

Indicó que recientemente se utilizaron geobolsas donadas desde Piura y otras regiones. “No eran las que correspondía colocar, pero finalmente sirvieron para que el agua no destruyera la carretera”, insistió.

Señaló también que quedaron inconclusas las obras de construcción de defensas ribereñas en el río Chancay, de cuyas aguas depende la seguridad de 90.000 hectáreas de cultivo correspondientes a la pequeña agricultura.

Señaló que el gobierno central debe autorizar que el 10% del presupuesto regional pueda destinarse a obras preventivas frente a la emergencia que derivaría de El Niño. Manifestó que ello permitirá adquirir materiales, como geobolsas o geomallas, para contener deslizamientos y realizar los movimientos de tierra necesarios.

“Hacer eso no es cosa de otro mundo, pues ya se ha hecho en algunos momentos”, refirió Pérez.

¿Qué es el Fenómeno El Niño?

El Niño es un fenómeno climático natural en el que las aguas de superficie del océano Pacífico central y oriental sufren un calentamiento anómalo y provocan cambios en las pautas meteorológicas en todo el mundo.

En promedio, ocurre entre cada dos y siete años y suele durar de 9 a 12 meses. Dado que El Niño se puede predecir en muchos casos con meses de antelación, tiene una aparición lenta y sigue un patrón regular, es posible plantear acciones preventivas y preparar respuestas de emergencia con bastante anticipación.

Los peligros climáticos provocados por El Niño presentan riesgos elevados para la seguridad alimentaria. Al perturbar los regímenes de precipitaciones y de temperaturas, puede repercutir seriamente en la agricultura y los medios de vida rurales. Los agricultores, el personal pastoril, los pescadores y otros pequeños productores soportan los efectos más directos e inmediatos de perturbaciones climáticas como la sequía y las inundaciones.

Así pues, las acciones preventivas eficaces deben concentrarse en prevenir los daños y la pérdida de cultivos, ganado, tierras productivas, aguas e infraestructura a fin de proteger los alimentos en su origen. Esto no solo salvaguarda el suministro de alimentos locales, sino que también mitiga efectos más amplios en las comunidades, las economías locales y las necesidades de ayuda humanitaria.