Aportan evidencia científica contra El Niño en Áncash

Aportan evidencia científica contra El Niño en Áncash

26 Ago 2026
Redacción RS
Redacción RS

El monitoreo de lagunas glaciares y el diseño de rutas de evacuación permitirán fortalecer la preparación frente a El Niño en Áncash y reducir el riesgo de aluviones y otros eventos extremos. Revisa además nuestros reportes sobre lagunas y adaptación climática.

El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM) reafirmó su papel en la generación de evidencia científica para anticipar y reducir los riesgos asociados al fenómeno El Niño en Áncash, una región particularmente expuesta a peligros de origen glaciar y eventos hidrometeorológicos.

La entidad, adscrita al Ministerio del Ambiente (Minam), participó en una reunión multisectorial destinada a coordinar acciones frente a El Niño. Durante el encuentro, especialistas presentaron información técnica que puede ser utilizada por autoridades regionales y locales para fortalecer la preparación de la población.

Uno de los principales aportes corresponde al Centro Nacional de Monitoreo de Glaciares y Ecosistemas de Montaña, plataforma que permite observar en tiempo real la dinámica de determinadas lagunas glaciares mediante sensores hidrometeorológicos, cámaras con transmisión en vivo y sistemas informáticos.

La información recopilada es procesada para generar alertas a partir de umbrales matemáticos, las cuales pueden ser comunicadas a los Centros de Operaciones de Emergencia Regional y Local (COER y COEL) cuando se detectan anomalías.

Monitoreo de lagunas busca anticipar aluviones

Las lagunas glaciares constituyen uno de los elementos que requieren vigilancia permanente en los Andes debido a los peligros que pueden generarse ante un desborde. Un incremento repentino del nivel del agua, una avalancha de hielo o roca o movimientos en los terrenos que las contienen pueden desencadenar flujos de gran capacidad destructiva.

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Por ello, INAIGEM presentó los resultados de la Evaluación nacional de lagunas glaciares con riesgo de desborde, información que busca orientar las medidas de prevención y reducción del riesgo.

El organismo planteó, además, que las autoridades ejecuten mantenimientos preventivos urgentes en las infraestructuras destinadas a controlar o regular estos cuerpos de agua. La institución recomendó pasar de soluciones temporales, como el sifonaje, hacia obras definitivas de ingeniería que permitan mejorar la seguridad y regulación hídrica.

La necesidad de contar con infraestructura segura adquiere mayor relevancia en un contexto de transformación de los ecosistemas de montaña. Un estudio desarrollado por INAIGEM y el Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA) advirtió que el retroceso glaciar podría provocar una reducción de hasta 25% del agua disponible para mediados de siglo, con implicancias para la agricultura y la seguridad hídrica.

Ciencia convertida en rutas de evacuación

Uno de los aspectos más importantes del trabajo de INAIGEM es que la investigación científica no se limita a producir diagnósticos, sino que busca convertirse en herramientas concretas para proteger a la población.

En ese sentido, el instituto brinda asistencia técnica a gobiernos locales para elaborar mapas de rutas de evacuación y zonas seguras frente a posibles aluviones. Estos instrumentos permiten identificar los sectores potencialmente expuestos y definir por dónde debería desplazarse la población ante una emergencia.

La experiencia reciente en Áncash demuestra la importancia de este enfoque. INAIGEM ha trabajado con autoridades de Yungay para generar evidencia científica que sirva de base para diseñar rutas de evacuación ante peligros asociados a la dinámica glaciar.

Además, estudios específicos permiten conocer las características de determinados peligros. Una evaluación publicada en 2026 sobre la subcuenca Casca, por ejemplo, identificó como factores desencadenantes de un eventual desborde de la laguna Llaca las avalanchas de hielo procedentes del glaciar Llaca 1 y los deslizamientos en los taludes internos de la morrena.

Áncash enfrenta múltiples riesgos climáticos

La prevención cobra especial importancia porque Áncash combina una compleja geografía de montaña con poblaciones asentadas en valles y zonas potencialmente expuestas a movimientos en masa, inundaciones y peligros de origen glaciar.

El propio INAIGEM ha identificado entre los principales impactos asociados al cambio climático en los ecosistemas de montaña del país el retroceso glaciar, estrés hídrico, movimientos en masa, pérdida de biodiversidad e incendios forestales, además de otros factores que pueden incrementar la vulnerabilidad territorial.

A este escenario se suma la evolución de las condiciones vinculadas con El Niño Costero. La información difundida por el Sistema de Información Ambiental Regional de Áncash, basada en pronósticos oficiales, señala que durante 2026 se mantiene la alerta por este fenómeno y que sus efectos pueden prolongarse hacia el verano 2026-2027.

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En este contexto, disponer de información científica actualizada permite que las decisiones de las autoridades no dependan únicamente de la reacción ante una emergencia, sino de una planificación anticipada basada en evidencia.

Autoridades buscan ampliar la red de vigilancia

Durante la reunión multisectorial, INAIGEM propuso fortalecer la coordinación con el Gobierno Regional de Áncash, la Mancomunidad Hatun Huaylas y las municipalidades para aprovechar sus capacidades técnicas y ampliar progresivamente la red de monitoreo hacia nuevas lagunas y glaciares considerados inestables.

La propuesta apunta a consolidar un sistema que permita detectar oportunamente cambios en los ecosistemas de montaña y trasladar esa información a quienes tienen responsabilidad directa en la gestión del riesgo de desastres.

El desafío es especialmente importante en una región donde el conocimiento de los glaciares tiene una doble función: proteger a las poblaciones ubicadas aguas abajo y contribuir a garantizar la disponibilidad de agua para consumo humano, agricultura y otras actividades.

La investigación científica desarrollada por INAIGEM adquiere así un valor práctico. El monitoreo permanente, los estudios de peligros, las alertas y los mapas de evacuación forman parte de una misma cadena de prevención.

Para Áncash, el reto será convertir esa evidencia en obras de protección, rutas de evacuación actualizadas, sistemas de alerta operativos y una población preparada. La anticipación, frente a un escenario de variabilidad climática y riesgos asociados a El Niño, puede marcar la diferencia entre una emergencia controlada y un desastre con graves consecuencias sociales y económicas.

Para reducir los riesgos de El Niño en Áncash, las autoridades deben convertir esta evidencia en obras, alertas y rutas operativas. Revisa también nuestros informes sobre cambio climático en Perú y sigue las recomendaciones oficiales para que tu comunidad esté mejor preparada ante una emergencia.

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