OMM alerta que El Niño global será fuerte entre agosto y octubre

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el Fenómeno El Niño alcanzará una intensidad fuerte entre agosto y octubre, elevando el riesgo de olas de calor, alteraciones en las lluvias y eventos climáticos extremos. Expertos instan a reforzar las medidas de prevención y los sistemas de alerta temprana.

OMM alerta que El Niño global será fuerte entre agosto y octubre.
OMM alerta que El Niño global será fuerte entre agosto y octubre. Fuente: Difusión - Crédito: Difusión

El Fenómeno El Niño continuará fortaleciéndose durante las próximas semanas y alcanzará una intensidad fuerte entre agosto y octubre, según confirmó la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El organismo de las Naciones Unidas advirtió que este escenario provocará un incremento de las temperaturas globales, modificaciones en los patrones de lluvia y una mayor probabilidad de fenómenos meteorológicos extremos en diversas regiones del planeta.

La actualización climática representa una nueva señal de alerta para los gobiernos y organismos de gestión del riesgo, ya que el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico tropical influirá en el comportamiento del clima durante los próximos meses. Si bien los impactos varían según cada región, la OMM enfatizó que es momento de fortalecer la preparación, los sistemas de monitoreo y las estrategias de adaptación frente a eventos potencialmente severos.

El Niño elevará las temperaturas a escala mundial

La OMM explicó que el desarrollo de un El Niño fuerte favorecerá temperaturas superiores al promedio en gran parte del planeta. Este fenómeno climático altera la circulación atmosférica y modifica el intercambio de calor entre el océano y la atmósfera, generando efectos que pueden extenderse durante varios meses.

El organismo indicó que, además del calentamiento oceánico, existe una alta probabilidad de que también se desarrolle un Dipolo Positivo del Océano Índico, una combinación que podría intensificar los cambios en la distribución de las lluvias y aumentar la frecuencia de eventos extremos.

Los especialistas recordaron que los años con presencia de El Niño suelen registrar nuevos récords de temperatura global debido a que el calentamiento natural del océano se suma al incremento sostenido provocado por el cambio climático. Esta combinación incrementa la posibilidad de olas de calor más intensas y prolongadas, especialmente en regiones ya vulnerables.

Cambios en las lluvias y mayor riesgo de desastres

La intensificación del fenómeno también provocará importantes modificaciones en los patrones de precipitación.

De acuerdo con la OMM, algunas regiones experimentarán lluvias superiores a lo normal con riesgo de inundaciones, mientras que otras enfrentarán condiciones más secas, favoreciendo sequías, incendios forestales y pérdidas agrícolas.

Los pronósticos internacionales indican que durante el periodo agosto-octubre aparecerá la denominada "huella clásica" de El Niño, caracterizada por una redistribución de las lluvias en distintas partes del mundo. Esta situación obliga a los servicios meteorológicos nacionales a mantener un monitoreo permanente para emitir alertas oportunas.

Diversos centros climáticos coinciden en que el fortalecimiento del fenómeno incrementará la variabilidad climática durante el segundo semestre del año, afectando la disponibilidad de agua, la producción agrícola y la seguridad alimentaria en varias regiones.

Perú deberá reforzar la vigilancia climática

En el caso del Perú, la evolución del Fenómeno El Niño es seguida de manera permanente por las autoridades científicas debido a sus posibles efectos sobre la costa, la sierra y la Amazonía.

Aunque los impactos específicos dependen de las condiciones regionales y del comportamiento del océano frente al litoral peruano, las autoridades mantienen activos los sistemas de vigilancia oceanográfica y meteorológica para identificar cualquier cambio significativo.

Los especialistas recuerdan que episodios intensos de El Niño pueden generar lluvias extraordinarias, deslizamientos, huaicos, inundaciones y afectaciones a la infraestructura, además de modificar la temperatura del mar, con consecuencias para la pesca y los ecosistemas marinos.

Por ello, la información científica y los pronósticos actualizados resultan fundamentales para que los gobiernos regionales y locales adopten medidas preventivas antes de que los efectos alcancen su mayor intensidad.

La prevención será clave durante los próximos meses

La OMM destacó que los pronósticos ofrecen una valiosa oportunidad para anticipar decisiones que permitan reducir pérdidas humanas y económicas.

El organismo internacional recomendó fortalecer los sistemas de alerta temprana, actualizar los planes de emergencia, proteger la infraestructura crítica y mejorar la coordinación entre las instituciones responsables de la gestión del riesgo.

Asimismo, insistió en que la preparación temprana puede marcar una diferencia significativa frente a fenómenos extremos, especialmente en comunidades expuestas a inundaciones, sequías o temperaturas excepcionalmente altas.

La comunidad científica coincide en que la información climática debe transformarse en acciones concretas para proteger a la población y reducir la vulnerabilidad frente a un escenario que podría convertirse en uno de los episodios de El Niño más intensos de los últimos años.

El impacto también alcanzará la agricultura y la seguridad alimentaria

Además de las consecuencias meteorológicas, organismos internacionales advierten que un El Niño fuerte podría afectar la producción agrícola y el abastecimiento de alimentos en varias regiones del mundo.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) señaló que las alteraciones en las lluvias, las sequías prolongadas y otros eventos extremos podrían incrementar la inseguridad alimentaria en millones de personas, especialmente en países con alta vulnerabilidad climática. La agencia de la ONU pidió acelerar las medidas de preparación y la asistencia anticipada para reducir los impactos sobre las poblaciones más expuestas.

Ante este panorama, la OMM reiteró que la cooperación internacional, el intercambio de información científica y el fortalecimiento de los servicios meteorológicos serán determinantes para enfrentar un fenómeno que tendrá repercusiones a escala global durante los próximos meses.