Metales pesados: evalúan riesgo en cabeceras de cuenca del Perú
Investigadores del Inaigem monitorean cuencas altoandinas para identificar la presencia de metales pesados derivados del drenaje ácido de roca, un fenómeno que se intensifica con el retroceso glaciar.

El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) desarrolla investigaciones en las cabeceras de cuenca de Áncash y otras regiones del país para identificar la presencia de metales pesados asociados al drenaje ácido de roca (DAR), un proceso natural que se intensifica debido al retroceso de los glaciares provocado por el cambio climático. El objetivo es generar evidencia científica que permita prevenir riesgos para los recursos hídricos, los ecosistemas y las poblaciones que dependen del agua proveniente de las zonas altoandinas.
Según informó el Ministerio del Ambiente (Minam), el DAR ocurre cuando rocas con minerales sulfurados quedan expuestas tras el derretimiento de masas de hielo. Al entrar en contacto con el oxígeno y el agua de lluvia o del deshielo, estas rocas experimentan reacciones químicas que incrementan la acidez de riachuelos y lagunas, favoreciendo la liberación de metales pesados como hierro, aluminio, manganeso, zinc, cobre y, en determinados contextos geológicos, arsénico o cadmio.
Los especialistas advierten que, si este fenómeno no es monitoreado oportunamente, puede afectar la calidad del agua, alterar los ecosistemas acuáticos y representar un riesgo para las actividades agrícolas, ganaderas y el abastecimiento de agua para consumo humano en las localidades ubicadas aguas abajo.
¿Cómo se monitorean los metales pesados en las cuencas?
Para anticipar estos riesgos, el Inaigem ejecuta campañas de monitoreo de calidad del agua, análisis geoquímicos, estudios hidrológicos y la elaboración de mapas de riesgo en diferentes cuencas de Áncash y otras regiones andinas.
Estas herramientas permiten identificar las zonas más vulnerables y proporcionar información técnica a las autoridades nacionales, regionales y locales para diseñar estrategias de prevención y mitigación frente a los efectos del cambio climático.
El presidente ejecutivo del Inaigem, Hernando Tavera, señaló que el retroceso glaciar está modificando la dinámica natural de los ecosistemas de montaña, por lo que resulta indispensable fortalecer la investigación científica para comprender estos procesos y proteger los recursos hídricos del país.
Además del monitoreo, la institución evalúa soluciones basadas en la naturaleza, como el empleo de especies vegetales altoandinas con capacidad para absorber metales y estabilizar la acidez del suelo y del agua. Estas técnicas de fitorremediación representan una alternativa sostenible para recuperar áreas degradadas y reducir los impactos ambientales.
Cambio climático y retroceso glaciar incrementan el riesgo
El Perú concentra cerca del 68% de los glaciares tropicales del mundo, aunque en las últimas décadas ha perdido más de la mitad de su superficie glaciar debido al incremento de la temperatura global, de acuerdo con estudios desarrollados por el Inaigem y otras entidades científicas.
La desaparición progresiva del hielo no solo reduce la disponibilidad de agua durante la época seca, sino que también deja expuestas formaciones rocosas que permanecieron cubiertas durante siglos, lo que favorece la aparición de procesos como el drenaje ácido de roca.
Especialistas sostienen que este escenario obliga a fortalecer los sistemas de vigilancia ambiental y el monitoreo permanente de las cabeceras de cuenca, consideradas estratégicas porque abastecen de agua a ciudades, comunidades campesinas, actividades agrícolas, centrales hidroeléctricas e industrias.
Principales acciones que desarrolla el Inaigem
- Monitoreo permanente de la calidad del agua en cuencas altoandinas.
- Elaboración de mapas de riesgo para identificar zonas vulnerables.
- Estudios geoquímicos sobre la presencia de metales pesados.
- Investigación de soluciones de fitorremediación con especies nativas.
- Asistencia técnica a gobiernos nacionales, regionales y locales.
- Generación de información científica para fortalecer la gestión de los recursos hídricos.
Información científica para proteger el agua
Los estudios del Inaigem buscan convertir la investigación científica en herramientas para la toma de decisiones públicas. La información obtenida permite diseñar estrategias de adaptación al cambio climático, priorizar intervenciones ambientales y fortalecer la protección de las fuentes de agua que abastecen a millones de peruanos.
Los especialistas destacan que el monitoreo continuo ayudará a detectar de forma oportuna posibles alteraciones químicas en las cabeceras de cuenca, reduciendo el riesgo de contaminación y favoreciendo la conservación de los ecosistemas de montaña. Asimismo, contribuirá a mejorar la planificación territorial y la gestión sostenible de los recursos naturales en un contexto donde el retroceso glaciar continuará siendo uno de los principales desafíos ambientales para el país.
Para entender mejor cómo el retroceso glaciar impacta la calidad del agua y la presencia de metales pesados en el país, revisa también este informe sobre glaciares y fuentes hídricas en Áncash y conoce por qué las cabeceras de cuenca son clave para la seguridad hídrica del Perú.