Destruyen 25 campamentos de minería ilegal en Madre de Dios
Operativo en El Platanal permitió inutilizar infraestructura y equipos valorizados en más de S/1 millón. La intervención busca frenar la presión de la minería ilegal sobre la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata.
Un megaoperativo conjunto permitió destruir 25 campamentos utilizados por la minería ilegal en el sector El Platanal, distrito de Inambari, provincia de Tambopata, en Madre de Dios. La intervención fue ejecutada por el Quinto Despacho de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA), con participación de la Policía Nacional, el Ejército y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).
La zona intervenida se encuentra en el área de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata y es considerada uno de los principales enclaves logísticos y de abastecimiento empleados por las redes dedicadas a la extracción ilegal de minerales. La operación, reportada este 9 de setiembre de 2026, apunta a debilitar la infraestructura que permite mantener activa esta actividad ilícita.
La intervención tuvo como objetivo no solo desmantelar los campamentos, sino también eliminar los equipos y materiales que permiten desarrollar las operaciones de extracción.
Entre los bienes destruidos figuran:
- Dos balsas tracas y motores diésel.
- Bombas de agua y 25 generadores eléctricos.
- Antenas de internet satelital y televisores.
- Cerca de 2.000 metros de mangueras de alta presión.
El conjunto de bienes fue valorizado en S/1 millón 28.260, según información de la Coordinación Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental.
El Platanal, punto estratégico para la actividad ilegal
La ubicación del operativo resulta relevante porque El Platanal, en el distrito de Inambari, viene apareciendo de manera recurrente en las acciones estatales contra la minería ilegal en Madre de Dios.
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En mayo del 2026, una operación de seis días desarrollada por las Fuerzas Armadas, la Policía y la Fiscalía en El Platanal y otros tres sectores permitió incautar y destruir maquinaria, combustible y materiales utilizados para esta actividad por un valor superior a S/8,3 millones. En aquella intervención fueron afectados excavadoras, balsas, motores, campamentos rústicos y otros bienes.
La presión sobre este corredor logístico continuó durante agosto. El Comando Operacional del Sur informó que los días 5 y 6 de agosto fueron destruidos 77 campamentos, 27 pozas, 106 balsas y 107 motores, además de otros equipos, en distintos sectores de Inambari, incluido Platanal. El valor estimado de la infraestructura afectada superó los S/56 millones.
Estos antecedentes muestran que las autoridades vienen desarrollando operaciones sucesivas para afectar la capacidad logística y financiera de las organizaciones vinculadas con la minería ilegal en Madre de Dios.
Reserva Tambopata enfrenta una amenaza ambiental
El problema trasciende la destrucción de infraestructura clandestina. La minería ilegal genera una fuerte presión sobre los bosques, suelos y cuerpos de agua, debido al movimiento de tierras, la deforestación y el empleo de combustibles y sustancias químicas.
La propia Fiscalía señaló que la intervención permitió mitigar un foco de degradación de suelos, pérdida de cobertura boscosa y contaminación de cuerpos de agua asociada a la actividad minera.
La amenaza resulta especialmente sensible por la cercanía de la Reserva Nacional Tambopata, uno de los espacios naturales más importantes de la Amazonía peruana. El área protegida posee una extensión de 274,690 hectáreas y alberga una extraordinaria diversidad biológica.
De acuerdo con el Sernanp, en la reserva se han registrado alrededor de 600 especies de aves, 169 de mamíferos, 103 de anfibios, 103 de reptiles y 205 de peces, además de 112 especies de mariposas diurnas. Entre su fauna destacan el jaguar, la nutria gigante, el águila harpía, la anaconda, los guacamayos y diversas especies de primates.
Por ello, reducir la expansión de la minería ilegal en su zona de amortiguamiento es fundamental para evitar que la degradación avance hacia ecosistemas protegidos.
Interdicción busca frenar redes de abastecimiento
Una característica de los recientes operativos en Madre de Dios es que las autoridades están concentrando esfuerzos en afectar la logística de la minería ilegal, además de intervenir directamente los lugares donde se realiza la extracción.
La destrucción de generadores, motores, bombas, mangueras, balsas y otros implementos limita la capacidad de los grupos ilegales para movilizar agua, remover sedimentos y procesar el material extraído. La intervención también elimina infraestructura básica para la permanencia de trabajadores en zonas alejadas.
En este caso, la actuación se realizó bajo el marco del Decreto Legislativo 1100, que permite la interdicción in situ de bienes utilizados en actividades vinculadas con la minería ilegal.
Este mecanismo resulta especialmente relevante en áreas amazónicas de difícil acceso, donde trasladar maquinaria o equipos intervenidos puede resultar complejo. La destrucción autorizada permite inutilizar directamente los bienes que forman parte de la cadena operativa ilegal.
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Operativos deberán mantenerse para proteger la Amazonía
La destrucción de los 25 campamentos representa un nuevo golpe a la infraestructura de la minería ilegal en Madre de Dios, pero la recurrencia de intervenciones en El Platanal evidencia que se trata de un problema persistente.
La experiencia acumulada demuestra que la recuperación ambiental requiere algo más que operaciones puntuales. Es necesario mantener vigilancia territorial, inteligencia operativa y coordinación permanente entre Fiscalía, Policía, Fuerzas Armadas y Sernanp, además de fortalecer las acciones de restauración de las áreas degradadas.
La dimensión del desafío quedó expuesta en anteriores intervenciones. En 2017, por ejemplo, un megaoperativo denominado “Mercurio I” permitió destruir 184 campamentos mineros ilegales ubicados en la zona de amortiguamiento de Tambopata.
Actualmente, el Estado mantiene operaciones para debilitar las economías criminales asociadas con esta actividad y proteger los ecosistemas amazónicos. El desafío consiste en impedir que los grupos ilegales reconstruyan rápidamente la infraestructura destruida y desplacen sus operaciones hacia nuevos sectores.
La protección de Tambopata tiene además una dimensión económica: la reserva sostiene actividades de turismo de naturaleza, observación de fauna y conservación, que dependen directamente de la integridad de sus bosques y ríos.
La reciente intervención en El Platanal demuestra que el combate contra la minería ilegal continúa siendo una prioridad para el Estado. El reto inmediato será convertir estos golpes operativos en una estrategia sostenida de control, prevención y recuperación ambiental para proteger uno de los principales patrimonios naturales de Madre de Dios.
La reciente intervención en El Platanal confirma que el combate contra la minería ilegal seguirá siendo clave para proteger Madre de Dios. Revisa aquí más reportes sobre los operativos contra la minería ilegal en Madre de Dios y el impacto de esta actividad sobre la Amazonía peruana.






